Minuto a Minuto

Ampliémosla

A otra cosa… La mera verdad, amables lectores y lectoras, creo que ya deben cansarles mis advertencias sobre tiempos aciagos con nuestro nuevo presidente, un aclamado y cuestionado líder social. Hasta parece innecesario recordar que su período de gobierno empieza este sábado primero, justamente de hoy en tres semanas.

Miren, se ha perdido buena parte del misterio y el interés por las predicciones, pues él ya ha empezado a gobernar estos meses y nos confirma así ciertas preocupaciones. A mí también me empieza a hartar algo que resulta tan lamentable, y de tal forma —me sugiere una amiga— paso ahora a otros temas… quizá menos importantes pero más entretenidos.

¿Cómo ven, por ejemplo, un divertimento con una rápida viñeta sobre algunas pasiones de varios de nosotros: el cine, la literatura, la música y los talentos que admiramos? Aún más cuando éstos se conjuntan para crear algo que trasciende. Todo ello, a su vez, trae consigo no pocas recomendaciones.

Bien. Les cuento que, a raíz de una breve plática con mi jefe, hace días vi de nuevo la película ‘BLOW-UP’ (Reino Unido e Italia, 1966), cuyo título se refiere a la ampliación del negativo de una foto y en español fue mal rebautizada ‘Deseo de una mañana de verano’.

Fue dirigida por Michelangelo Antonioni, el célebre cineasta italiano que también nos dio la trilogía de La aventura (1960), La noche (1961) y El Eclipse (1962), así como El grito (1957) y El pasajero (1974). La cinta de este especialista en “retratar el vacío de la burguesía del Primer Mundo” es una producción del exitoso Carlo Ponti, marido de la estrella internacional Sophia Loren.

Multinominada para el Oscar y ganadora del máximo premio La Palma de Oro en el festival cinematográfico de Cannes, resulta una atractiva narración de intriga, paranoia y desorientación. No se entiende todo y aún menos los simbolismos, pero uno puede imaginar la mayor parte.

Además viene a ser una cápsula del tiempo de los años 60 del siglo XX en Inglaterra, justo antes de las protestas estudiantiles en Francia y México con aspectos de la cultura Pop, las modas, el amor libre, las fiestas, la música y la mariguana, que desde ese país marcaban rutas a otras sociedades.

En el clásico parque londinense un fotógrafo profesional (David Hemmings) no vio nada y vio todo. Más tarde, poco a poco y entre muchas otras cosas, va revelando y ampliando las fotos que le tomó allí a una romántica pareja sin que se dieran cuenta, lo que sugiere indicios de un asesinato al fondo de esas imágenes (¿es así?) que trata de recuperar la enigmática mujer en ellas (Vanessa Redgrave).

Ya no les descubro la trama en caso de que quieran ver la peli, pero digamos que lo deja a uno pensando. También aparece allí muy joven y en un pequeño papel, la actriz y cantante británica Jane Birkin que luego formaría por 12 años aquella conocida pareja con el compositor y músico Serge Gainsbourg, de quien cantó el escandaloso éxito mundial ‘Je t’aime moi non plus’ de ruidos orgásmicos.

Los afamados Gainsbourg y Birkin son los padres de Charlotte Gainsbourg, una extraña y reconocida actriz y cantante en la actualidad. Birkin vive en Francia.

Como objeto de culto, esta producción cinematográfica ha sobrevivido y sigue influyendo en nuevas generaciones y en otras latitudes. Si el espectador quiere “un mensaje”, no lo va a encontrar… por fortuna. O bien, podríamos tener todos los recados y las enseñanzas que deseemos cada uno de nosotros.

El filme se inspiró libremente en un cuento del genial escritor argentino avecindado en Francia, Julio Cortázar (‘Las babas del diablo’, 1959), que —se ha precisado— “cuestiona el poder de la veracidad de lo que vemos”.

Leo que JC vendió los derechos a Ponti por una cantidad mínima en comparación con los millones de dólares que le dio a ganar la película. Del autor latinoamericano de la gran novela ‘Rayuela’ (1963) se ha dicho que, al igual que su inmortal paisano Jorge Luis Borges, debía haber recibido el Premio Nobel de Literatura.

De la vida y la muerte, trato yo de entender, hay que observar el primer plano y también un segundo plano. Hay que apreciar lo central (el foco) y lo que está a su alrededor. Hay que reconocer lo evidente e igual lo que se encuentra detrás. Para mí, este podría ser el mensaje.

En fin, ampliemos nuestra visión.

* SI ACASO APUNTO TAMBIÉN que, con el artículo anterior (¿Oclocracia en México? 3/XI), acogí gustoso las coincidencias habituales y un número de críticas mayor que el acostumbrado. Casi todas éstas, eso sí, tienen bastante razón y no son agresivas.

Sólo debo explicar aquí que Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) y los estudiosos que he citado hablan de muchedumbre o plebe como sinónimos entre sí y con relación a conceptos de multitud, masa, tumulto, montón o proletariado. No tanto gente o pueblo, y tampoco resultan pertinentes los extremos peyorativos de chusma, gentuza o, aún menos, escoria.

Al ganar elecciones, las mayorías populares tienden a excluir a las minorías de ricos, poderosos o instruidos. Son, pues, las masas no tan ilustradas de Trump o de Chávez y Maduro… aunque puedan incluir algunos ricos más formados. Se trata de quienes dominan la escena política sin tener suficientes aptitudes para gobernar, ni un mínimo de respeto por la técnica o la experiencia. Una lástima.

Digamos, ya sea ante la vergonzosa corrupción e impunidad que cultivó EPN o frente a las locuras irresponsables y peligrosas de AMLO, cabe precisar que en el análisis político las recriminaciones al poder vienen a darle sentido a cualquier participación profesional o de hobby en los medios de comunicación y las redes sociales. A eso debemos tender.

Me queda claro que los desaciertos de los gobiernos se traducen en un menor crecimiento económico,… en lugar de reducir la extendida pobreza y la desigualdad social. Es lamentable, todo indica, que seguiremos así en parte porque los símbolos son insuficientes para gobernar.

Pero, ojo, si el morenismo no se da cuenta o no se siente muy interesado, a nosotros sí nos importa. Y mucho: Si al presidente le va mal (o bien), a los mexicanos nos va mal (o bien). En serio, oigan, para actuar mejor todos tenemos que hacer cada día más amplia, más grande nuestra visión de la política y la vida.

cpgeneral@gmail.com

@cpgarcieral

CARLOS PÉREZ GARCÍA /  Ciudad de México / Noviembre 10 de 2018.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.