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Señor no soy digno que entres a mi casa, pero…

Señor no soy digno que entres a mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanar mi Alma. ¿Cuál fue la humildad y fe del Centurión que a mismo Jesús sorprendió? La fe del Centurión estaba revestida de una gran humildad, virtud agradabilísima a Dios. El Centurión era un personaje destacado en la comarca, pero no por ello orgulloso. Se consideraba no digno ni siquiera de atender con sus riquezas a Cristo.

Su humildad le abre también el conocimiento del poder de Jesús, y “suponía justamente que Nuestro Señor era el dueño de todas las fuerzas de la naturaleza, y que podía mandarlas cuando quisiera” (San Agustín). San Agustín incluso afirma que el Centurión llegó a conocer la divinidad de Jesús: “Si yo, que estoy subordinado, mando a los que están debajo de mí, tú que no estás subordinado a nadie ¿No podrás mandar a tu criatura, siendo así que todas las cosas han sido hechas por ti y sin ti nada ha sido hecho?”. Y efectivamente el milagro fue realizado.

Y digamos ahora con todas sus letras ¿Qué es la Soberbia? La soberbia según la biblia, es la que da lugar a la miseria humana, del mismo modo como una siembra en el campo produce una cosecha, desde un punto de vista bíblico se puede decir que la soberbia lleva a la calamidad, fomenta el autodesprecio y la autocompasión, socava la comunidad y se aleja de Dios. Proverbios 16:18 expresa: “La soberbia precede al fracaso; la arrogancia anticipa la caída.”

Las palabras soberbia, arrogante, orgullosa y altiva se mencionan más de 200 veces en la Biblia, y en prácticamente cada ocurrencia, es una conducta o actitud detestada por Dios. La Biblia nos dice que aquéllos que son soberbios, arrogantes y tienen un corazón altivo son una abominación para Él: “Todo soberbio de corazón es una abominación al Señor”, se expresa en Proverbios 16: 5. El Salmo 101: 5 señala: “El que tiene una mirada arrogante y un corazón orgulloso, no lo soportaré”.

De las siete cosas que la Biblia nos dice que Dios odia, la soberbia es la primera en la lista, después está la Pereza, la Avaricia, la Envidia, la Gula, la Ira y la Lujuria. En lugar de soberbia, la Biblia nos enseña lo contrario. Al escribir a la iglesia en Corinto, Pablo describe el amor señalando que de las muchas facetas del amor de Dios, la soberbia es lo contrario: “El amor es paciente y amable; el amor no envidia ni se jacta; no es arrogante“, (Corintios 13: 4). “Porque, en verdad, Dios se opone a los soberbios, pero da gracia a los humildes” (Pedro 5: 5).

Ejemplos de soberbia. San Agustín expresaba: “Es la humildad lo que hace que los hombres sean ángeles y la soberbia lo que transforma ángeles en demonios.” Seguramente el ejemplo más representativo de soberbia lo personifica Satanás. Fue este pecado, lo que transformó a Lucifer, un querubín ungido de Dios, una creación distinguida con un sello de perfección, lleno de sabiduría y perfecto en belleza, en Satanás, el diablo, el padre de la mentira y príncipe de las tinieblas; tal es el alcance de este terrible pecado capital.

Pero en la historia de la humanidad abundan los ejemplos de soberbia; incluso Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por soberbios. Todas las refriegas, guerras e invasiones, estuvieron lideradas por soberbios reconocidos. Desde la Construcción de la Torre de Babel, pasando por las acciones de Atila, Gengis Kan, Alejandro Magno, el imperio romano, la colonización de América, las guerras mundiales, el holocausto de Hitler y hasta el hundimiento del Titanic, fueron eventos que tuvieron a la soberbia como su fundamento.

La soberbia no es un rasgo heredado de la personalidad, generalmente es una manifestación inconsciente de baja autoestima. Puede deberse a un comportamiento aprendido de otras personas o a una reacción incrustada por cicatrices de acontecimientos pasados. De cualquier manera, la soberbia es una desafortunada forma de autodefensa mental y una de las conductas más oscuras que puede experimentar un ser humano.

Ahora cabría preguntarse ¿Cuáles la diferencia entre soberbia y orgullo, en la literatura griega antigua se refiere a la soberbia como una forma de arrogancia, en la que una persona considera tener un estatus más alto que los demás; en otras palabras, un Dios. Entre tanto, el orgullo es un estado de autoestima percibida que puede o no, ser exagerada. Idealmente, es un estado en el que reconoce sus propias cualidades en su propio valor y que no exagera para enmascarar o negar sus vulnerabilidades. La soberbia es ese rasgo negativo que muestra alguien que no está dispuesto a escuchar otros puntos de vista, alguien que ve con desprecio a los demás, por considerarlos inferiores.

Mientras que el orgullo demuestra que la persona valora sus propias ideas y logros, pero no los exalta y no implica sentimientos de superioridad, lo cual no lo hace que sentirse más que los demás. Aunque todos tenemos el potencial para caer en este tipo de comportamiento, la soberbia puede convertirse en un patrón dominante, sólo en las personas con un fuerte temor de mostrar vulnerabilidad ordinaria; en estas personas, puede ser una gran fuente de dolor, ya que es desencadenante de una serie de conductas anómalas que suelen originar profundas heridas, tanto en las personas que les rodean, como en ellos mismos. Hay una línea fina que separa el orgullo y la soberbia. Esto es especialmente cierto dado que ambos se basan en la creencia de sus las propias habilidades.

Sin embargo, cuando se trata de las respuestas que provocan, es donde terminan las similitudes: el orgullo es inspirador; en contraste, la soberbia es una desviación. La soberbia no debe confundirse con el orgullo apropiado; con frecuencia se suele condenar toda expresión de autosatisfacción como pecado. El orgullo debe ser resultado de una evaluación con juicio sobrio; no se basa en carteras de acciones, concursos de belleza o prominencia, sino de una valoración ecuánime de su propio carácter y logros. Las personas buenas pueden sentirse bien y conformes con ellos mismos sin caer en un comportamiento soberbio.

Ahora cabría preguntarse ¿Por qué la soberbia es un pecado?
La soberbia literalmente te impide crecer como persona y ver la verdad; es considerada un pecado porque es la raíz de casi todos los otros pecados. Su fundamento: “mi necesidad es más importante que tu existencia”, ofende a Dios por partida doble: primero, porque atenta contra otro humano hecho a su imagen y semejanza y porque coloca los impulsos como soberanos y a la persona como un Dios. La soberbia se considera como una enfermedad espiritual, simplemente porque pensar que se es superior, significa afirmar ser el único responsable del éxito y así, implícitamente se objeta el papel de Dios.

Ahora cabría preguntarse ¿Por qué la soberbia es mala? El pecado capital de la soberbia, como todos los defectos de carácter, es inherentemente negativo. Ser jactancioso y tener esa actitud “soy mejor que tú”, apesta y destruye las relaciones con los demás. Una persona soberbia siempre piensa que tiene razón, aunque probablemente esté equivocada, pero su juicio nublado le impide reconocerlo y aceptarlo. Este tipo de personas no pueden ni siquiera afrontar y resolver su problema, porque están tan cegados que no son capaces de ver que existe un problema.

Entre los aspectos nocivos de la soberbia se encuentra el tener un sentido exagerado de importancia propia; estar preocupado por las fantasías sobre el éxito, el poder o la belleza; creerse especial, exigir admiración constante; aprovecharse de otros; tener una incapacidad para reconocer las necesidades y sentimientos de los demás; y comportarse de una manera arrogante o altiva.

Ahora cabría preguntarse ¿Cómo combatir la soberbia? El antídoto para combatir la soberbia es la humildad. Por lo tanto, la persona debe admitir sus errores y asumir su responsabilidad. Debe evitar aparentar ante los demás que lo sabe todo y, en consecuencia, debe aprender a decir con humildad “no lo sé”. Ser humildes no se siente mal ni resulta degradante en ningún sentido; es tener una visión correcta de nosotros mismos a través de los ojos de Dios.

Por eso Dios dice: “Si quieres realmente hacer una diferencia en una persona soberbia, haz amistad con ellos, enfréntalos con amor, explica cómo sus acciones pueden ser perjudiciales y ayúdalos a sentirse valorados y tomados en cuenta. Haz esto, y te convertirás en una persona más feliz.”

Las personas a favor del aborto mienten al confundir a las personas con el jugo de palabras que usan para engañar a las personas, suelen decir que el aborto es la interrupción del embarazo, y esa es un mentira, porque cuando a algún conferencista se le interrumpe en su exposición , este podrá volverá continuar con el hilo del tema de su exposición una vez que ha terminado la interrupción, cosa que no pasa con la interrupción del aborto, la gestación no se puede volver a continuar, cuando los abortistas usan la palabra interrupción, lo que deben decir es asesinato, es decir asesinaron al feto al interrumpir ese embarazo donde el feto estaba en vida intrauterina con genética propia, se miente el asesinato del Feto al llamarlo interrupción del aborto.

“Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron
. -Buen día. Dijo la mentira. -Buenos días. Contestó la verdad. -Hermoso día. Dijo la mentira. Entonces la verdad se asomó para ver si era cierto. Lo era. -Hermoso día. Dijo entonces la verdad. -Aún más hermoso está el lago. Dijo la mentira. Entonces la verdad miró hacia el lago y vio que la mentira decía la verdad y asintió. Corrió la mentira hacia el agua y dijo… -El agua está aún más hermosa. Nademos. La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira.

Ambas se sacaron las ropas y nadaron tranquilas. Un rato después salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdad y se fue. La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira comenzó a caminar sin ropas y todos se horrorizaban al verla. Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.” Jean-Léon Gerôme, 1896.

Cuando no hay Concepción se termina la Creación. Tú eres mi descendencia, te conocí aun antes que fueras concebido, te escogí cuando planeé la creación; en la Biblia hay una carta de amor para ti que dice así: Yo conozco todo sobre ti, sé cuándo te sientas y cuando te levantas… todos tus caminos me son conocidos, aun todos los cabellos de tu cabeza están contados, porque tú has sido hecho a mi imagen, en mi tú vives, te mueves, y eres: Tú eres mi descendencia. Te conocí aun antes que fueras concebido, te escogí cuando planeé la creación, no fuiste error, porque todos tus días están escritos en mi libro.

Yo he determinado el tiempo exacto de tu nacimiento, has sido creado de forma maravillosa, te formé en el vientre de tu madre; te saque del vientre de tu madre el día en que naciste, soy la manifestación perfecta del amor, es mi deseo gastar mi amor en ti porque tú eres mi hijo y Yo tu padre; cada dádiva que tú recibes viene de mis manos., porque yo soy tu proveedor, quien suple tus necesidades.

El plan que tengo para tu futuro siempre está lleno de esperanza, Yo te amo con amor eterno, mis pensamientos sobre ti son incontables, como la arena en la orilla del mar, me regocijo sobre ti con cánticos, Yo nunca parare de hacerte bien, tú eres mi tesoro más precioso, deseo afirmarte dándote todo mi corazón y toda mi alma, Yo quiero mostrarte cosas grandes y maravillosas; si me buscas con todo tu corazón, me encontraras, deléitate en mí y te concederé las peticiones de tu corazón, Yo soy el que produce tu deseo, puedo hacer por ti mucho más de lo que tu podrías imaginar, Yo soy tu aliento, Yo también soy el padre que te consuela durante tus problemas, cuando tu corazón está quebrantado, Yo estoy próximo a ti, así con un pastor carga a su cordero, Yo te cargo a ti cerca de mi corazón.

Un día enjugare cada lagrima de tus ojos y quitaré todo dolor que hayas sufrido, Yo soy tu Padre, y te he amado como a mi hijo, Jesús, porque en Jesús, mi amor hacia ti ha sido revelado, Él es la representación exacta de lo que Yo soy, Él ha venido a demostrar que Yo estoy contigo y no contra ti; también a decirte que Yo no estaré contando tus pecados, porque Jesús murió para que tú y yo pudiéramos ser reconciliados, su muerte ha sido la última expresión de mi amor hacia ti, por mi amor hacia ti, hare cualquier cosa que gane tu amor.

Si recibes el regalo de mi hijo Jesús me recibes a mí, y ninguna cosa te podrá a ti separar otra vez de mi amor, vuelve a casa y participa de la mayor fiesta celestial que nunca has visto, Yo siempre he sido Padre, y por siempre seré Padre, la pregunta es ¿Quieres tú ser mi hijo? Yo estoy esperando por ti. Con amor, tu Padre Omnipotente, tu Papá, Dios.

La mentira es la desobediencia a Dios y quien desobedece a Dios es de la persona que sirve al diablo La carne al diablo y los pellejos a Dios Si no vas a la iglesia para que te quieras ir al cielo Simone de Beauvoir, acuño una frase muy interesante para la mujer “Una mujer libre es justo lo contrario de una mujer fácil”. Si enciendes la televisión o vas al cine o escuchas música y las mejores letras de las canciones, las mejores películas muestran amores espectaculares en donde no hay matrimonio por ninguna parte probablemente prevalezca la mentira, el adulterio, el pecado.

El mandamiento dice “No desearas a la mujer de tu prójimo”… pero hoy en día, el tema del adulterio y la infidelidad es gravísimo hoy en día. “Si te dice la mujer que ya no hay magia en una relación es porque ya le están haciendo trucos con otra varita”. (QFB. Fernando de la Fuente García). Lo que me trae a reflexionar acerca de la verdad o la mentira en la pareja, en observar si la pareja es ¿Accesible o inaccesible? En el tema del adulterio y la infidelidad.

Las águilas reales por ejemplo construyen sus nidos en la parte más escabrosa de las montañas, no en un árbol donde pueden llegar otras aves, serpientes, etc. sino en un sitio inaccesible. El águila valora tanto lo que pone en su nido que tiene que estar en un lugar donde no llegue nadie, necesitamos corazones de hombre y de mujer que estén como los nidos de estas águilas, inaccesibles al tema del adulterio y la infidelidad.

El hombre y la mujer solo pueden ser Accesibles a todo el mundo para la caridad, el servicio y el perdón. Pero, para los afectos del corazón, o para el tema del adulterio y la infidelidad hay que ser inaccesibles. El corazón del hombre y de la mujer que estén como los nidos de estas águilas, inaccesibles no entrará nadie, más que Dios, mi marido, mi esposa. En otro nivel mis hijos, mis padres, mis hermanos, mis tíos, mis primos. En otro nivel mis amigos, etc.
Pero en lo más profundo de mi corazón sólo Dios y la persona que es mí otro yo y con la que tendría que estar toda la vida.

¿Y cómo creen ustedes que nos hacemos accesibles hoy? Es impresionante cómo se hacen accesibles las mujeres a través de la ropa, sus coqueteos, sus mensajes en redes sociales, por lo tanto, mujer, esposa, vístete bien y no te hagas accesible siendo provocativa en tu vestuario, No permitas que las mentiras que lees en la mayoría de los casos en las redes sociales y que son mentiras clásicas, te hagan perder el gusto por tu matrimonio y los rompas.

Los hombres en cambio, se hacen accesibles cuando, por ejemplo, comienzan a decir piropos a sus amigas o compañeras de trabajo, y hacen uso de sus coqueteos, sus mensajes en redes sociales, para conquistar a mujeres que se encuentran en condición de frágil disponibilidad, etc. Consejo de oro, guárdate todos tus piropos para tu marido, para tu mujer; a los demás, solo les das las gracias, el por favor, el con permiso, pase usted.

Las pequeñas mentiritas luego se hacen grandes y hacen de tu vida una falsedad enorme. ¿Sabes cuántas cosas bonitas transmites con la verdad y cuantas cosas malas con la mentira? Con la verdad transmites confianza, seguridad, estabilidad, se ve el futuro; en cambio con la mentira transmites, celos, incertezas, angustias, desconfianzas, cuando se abre la puerta de la desconfianza, ¿quién la cierra?

Es mejor pelear con tu pareja para aclarar las cosas que decir mentiras, entre marido y mujer hay una palabra hermosísima que se llama transparencia. Si quieres transmitir amor, primero debe haber fidelidad, lealtad, y esto significa permanecer inaccesible, muy importante, no olvidarlo. Señor no soy digno que entres a mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanar mi Alma… Humildad como la del Centurión.

ENTRE GRIEGOS Y TROYANOS
Mtro. QFB. Fernando De la Fuente García
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SEÑOR NO SOY DIGNO QUE ENTRES A MI CASA, PERO…