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Los Derechos Humanos y los Retos del Nuevo Gobierno

La Reforma Constitucional en materia de derechos humanos, acontecida en junio de 2011, sigue siendo un claro ejemplo de como las distintas fuerzas políticas sí son capaces de lograr acuerdos en beneficio de las y los mexicanos.

A 7 años de distancia de esta Reforma de gran calado, hoy México se encuentra frente a un nuevo escenario político, el electorado habló el 1 de julio y lo hizo de forma contundente, pues se renovó no sólo la Presidencia de la República sino también los 628 legisladores que integran el Congreso Federal, decidiendo mayoritariamente en favor de una expresión política que por primera vez encabezará el Gobierno de la República y prácticamente tendrá la mayoría en los Órganos Legislativos.

Ante este novedoso panorama, ¿cuáles son los retos del nuevo gobierno en materia de derechos humanos?

Nos parece que esencialmente podemos describir cuatro, que van concatenados de un modo indisoluble:

El primero, las 53.4 millones de personas mexicanas sumidas en la pobreza, es hablar y reconocer también un sinnúmero de violaciones a los derechos humanos, superarla o cuando menos disminuir de manera real este número, sin duda constituye uno de los grandes retos del nuevo gobierno.

Otro más es indudablemente es el tema del derecho fundamental a la seguridad, luego de que en 2017 se cometieran más homicidios dolosos que en ningún otro año, 25 mil 324 según cifras oficiales, lo que coloca el tema de seguridad en un objetivo primordial que sin duda viene también aparejado al tema de la justicia y la reparación.
Nuestro país se ha llenado de víctimas directas y víctimas colaterales, durante los casi 12 años de combate al crimen organizado, por lo que la localización de los miles de personas desaparecidas debe ser también una urgencia si es que se pretende implementar una política de paz y reconciliación, pues en ninguna parte del mundo puede existir paz si ésta no viene respaldada por un esquema de justicia para las víctimas.

Por otro lado la transparencia y rendición de cuentas debe ser la medicina eficaz en contra de la corrupción y es otra de los grandes áreas de oportunidad a la que tendrá que hacer frente el nuevo gobierno, el ofensivo dispendio de los recursos públicos fue uno de los motores discursivos que generaron en el electorado la posibilidad de una nueva transición, predicar con el ejemplo necesariamente tendrá que ser el sello característicos del nuevo Gobierno Federal en congruencia a lo ofertado en campaña, pero sobre todo deberán traducirse estos ahorros en beneficios de carácter social que impacten verdaderamente a la población.

Finalmente, desde los organismos públicos nos parece que la agenda progresista hoy tiene una esperanza, temas como el matrimonio igualitario, el cambio de identidad por razón de género, la interrupción legal del embarazo, la no criminalización por consumo de cannabis, serán temas que estarán en la agenda nacional y que pueden suponer cambios a nivel constitucional que vengan a fortalecer el esquema de derechos humanos.

Hoy existe el marco jurídico constitucional, será importante fortalecerlo, respetar la autonomía de los Organismos protectores de derechos humanos, deseamos que al nuevo gobierno federal le vaya muy bien y en esa medida los beneficios serán para todos.