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Se Fraccionan Grupos en Elección de San Juan de Guadalupe

Sin permitir el acceso a los representantes de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos ni de la Procuraduría Agraria, la Comunidad de San Juan de Guadalupe renovó la dirigencia comunal el fin de semana pasado, en un proceso tenso que requirió la presencia de la fuerza pública estatal, y con 98 votos ganó Rodolfo Valdez García, candidato del desarrollador “Chato” López Medina.

Por los conflictos internos en la Comunidad de San Juan de Guadalupe, convocó la Procuraduría Agraria a instancias del Tribunal Agrario. La elección fue muy tensa y en algunos momentos se alteró el orden, inició la toma de lista de asistencia a las 11:30 horas y concluyó todo el proceso alrededor de las 15:00 horas.

¿Qué está en juego en la Comunidad de San Juan de Guadalupe?

Cada tres años un proceso electivo en una Comunidad Agraria, posterior a la elección de ayuntamientos, se convierte en el botín de los grupos del poder económico. Apenas este domingo 12 de agosto, el grupo apoyado por los desarrolladores casi pierde el control de la comunidad de San Juan de Guadalupe y sus Anexos Tierra Blanca y San Miguelito.

Se quejan que estuvieron tan ocupados los empresarios vinculados al proyecto de urbanización de la Sierra de San Miguelito en la sucesión del ayuntamiento de la capital, que el divisionismo fragmentó al grupo pro empresarial y dejó ver que tendencias más radicales avanzan de forma no vista desde hace una década.

Lamentaron durante el evento, que el poder económico y la compra de votos del “Chato” López lograra imponer a Rodolfo Valdez García como comisariado comunal con una pobre ventaja de 29 votos. Luis Alberto Zavala obtuvo 69 sufragios a favor apoyado por quienes habían estado con los desarrolladores y se independizaron, se dice que Alejandro Tamayo estuvo encabezando el grupo un tiempo. Gerardo Bravo Muñiz alcanzó 64 votos con el grupo de Aniceto Jasso Bravo y Juan García Leyva. Y El grupo “Emiliano Zapata” de Enrique González Ruiz logró solamente 18 votos con su candidato Alberto de la Rosa.

Sin embargo la inconformidad creció de tal forma que el nuevo comisariado no podrá convocar a ninguna asamblea para la aportación de tierras al proyecto inmobiliario, porque necesita más de 200 comuneros para lograrlo.

Como una reacción inmediata, la suma de votos de las tres planillas opositoras proponen seguir luchando y oponerse a lo que llaman un depredadora visión empresarial.

Comuneros acusan que Margarito Jasso Menchaca, tres veces Comisariado Comunal, ofreció junto con Juan Fidel Cruz Campos hasta 10 mil pesos por cada voto y dan por hecho que en unos días realizarán acciones para remover al comisariado recién electo.

La ruptura y la inconformidad creció de tal forma que el comisariado no podrá convocar a ningún asamblea calificada para la aportación de tierras al proyecto inmobiliario de Carlos López Medina.

El control generado por la cooptación de Margarito Jasso, hijo de aquel combativo comunero Pedro Jasso Bravo, quien marchara con el “burro chaparro” en 1997 a la hoy Ciudad de México, así como el préstamo a manera de enganche de 285 mil pesos a la casi la totalidad de comuneros en el año 2010, son instrumentos y formas que se han ido diluyendo, por la ruptura y la inconformidad general.

En la Garita de Jalisco pasaron años para que se dieran cuenta los ejidatarios del gran negocio a costa de sus tierras. Los desarrolladores manipularon el entonces nuevo marco agrario para imponer una aportación donde los inversionistas, que jamás gastaron o invirtieron un peso, controlaran el consejo de administración y así obtuvieron millonarios créditos con las mismas tierras aportadas.

Hoy muchos comuneros perciben que cuando el negocio arranque, los millones irán a parar a las bolsas de los socios empresarios como ocurre en el Ejido La Garita, donde la mayoría de los ejidatarios lamentan haber entregado sus tierras.

El proyecto inmobiliario en San Juan de Guadalupe jamás a sido mostrado y hoy apenas a unos meses de que las instituciones agrarias federales cambien de mando y rumbo, resulta imposible que la Procuraduría Agraria emita una opinión facilitadora del proyecto inmobiliario.

La suma de votos de las tres planillas opositoras, que han acordado seguir luchando y oponiéndose a la abusiva visión empresarial, buscarán acciones inmediatas que pueden desmantelar el proyecto inmobiliario denominado Cañadas y que es encabezado por el controvertido desarrollador.

El único antecede en México de una sociedad mercantil sobre tierras de uso común fue en la Garita de Jalisco, lugar donde el enriquecimiento de los directivos de Residencial la Tenería, Lomas de la Garita y Desarrollo del Pedregal contrasta con lo entregado a los ejidatarios.

Aún hoy no existe el cambio de uso de suelo del territorio comunal en disputa.

Xavier Nava deberá definir clara su posición, pues de facilitar la irrupción de los grupos inmobiliarios en más de dos mil hectáreas comunales sería cuestionado y señalado como instrumento del poder empresarial.