Minuto a Minuto

Las promesas de campaña

Ante las campañas políticas que con fortuna están ya casi terminando, la población se encuentra, una parte inmersa en darles seguimiento y la otra, por cierto mucho mayor, está ausente, entregada en la resolución cotidiana de sus problemas. Salud, trabajo, alimento, vivienda, educación; nada nuevo, las mismas deudas sociales que tenemos en este país y que son historias, para con los más necesitados.

Los contrastes, las paradojas, lo incomprensible del dinero público y que, en torno a ello, existente secreto a voces, son interminables. El servicio público está ausente en la conducta política de casi todos los candidatos. La persecución de hacerse de dinero y poder, ambos públicos, ha dominado la participación de las personas que quieren, presumiblemente servirnos, pero en verdad, se sirven de nosotros.

Exorbitantes cantidades de dinero, han sido gastadas en este proceso electoral; el más competido y el más caro de nuestra historia modera. Las cantidades que se han gastado oficialmente, no tienen precedente y abandonan las causas más sentidas de la población. Existen además, cantidades de recursos, que se hacen en forma subterránea y que contribuyen y, son causa del alejamiento y separación cada vez más profunda, de las brechas sociales.

Así, nuestra realidad, la de los potosinos es muy diferente a la que se plantea desde las candidaturas, todas ellas en búsqueda de obtener el poder sobre los demás. Unas, atacando y desconociendo lo mínimo que se ha logrado, muy poco por cierto; otras, maximizando lo que no se puedo cumplir según lo que se había comprometido en la promesa de hacerlo y, quienes buscan continuar, basan su accionar en la confrontación anti sistema pero siendo ya, parte del mismo.

La división provocada de nuestra sociedad mexicana, entre quienes tienen y los que no, es un suicidio colectivo, al que no deberíamos asistir. Los culpables no son quienes trabajan cada día, ni tampoco son, quienes han robado las oportunidades y, fallado en la resolución de nuestros problemas. Tampoco existen, en lo general, enriquecimiento sé que no se explican.

En los espacios democráticos hemos contratado, a través de nuestro voto, a las autoridades que deberían responder de lo que vinimos y, no nos gusta. Desde luego que existen responsables con nombre y apellido. Perdidos en la historia de nuestro México y gozando de impunidad, muchos están por ahí, aún queriendo reaparecer o, lo hacen en la penumbra de la arena política. Responsables, claro que existen.

Los odios entre adversarios, enemigos o, competidores, han aumentado en forma inconveniente y, nos afecta ya, a la sociedad. Error grande para quienes cayendo, en las provocaciones de candidatos, se enemistan con el vecino, con el compañero de trabajo o, hasta con la misma familia. El 2 de julio tendremos que salir a trabajar y tratar de salir adelante. Nadie puede tener existo en el que hacer diario, si no es en razón de los damas, de tal manera que comprar pleitos electoreros o, políticos no nos sirve a nadie.

No perdamos lo más, por lo menos.

@jaimechalita