Un Nuevo Amanecer

JAIME CHALITA ZARUR / Espacio de Reflexión / San Luis Potosí, S.L.P. / Mayo 7 de 2018.

La democracia está enferma de polarización y la población vive con enorme desconfianza. La jornada electoral trata de dividir a los mexicanos en ricos y pobres, entre empresarios y trabajadores, y lastimar al pueblo mismo generando odios y polarización de la sociedad. Pleitos estériles que nada abonan a nuestra convivencia.

Los descalificativos que se profieren quienes les interesa alguna representación política, no tienen límites y trascienden a la población, envenenando el alma de algunos; estos, piensas que tal o cual persona les dará lo que esperan pero, seguirán esperando. Ver a quienes quieren dirigirnos como salvadores, política y socialmente, es un grave error histórico: nunca ha pasado y dudo que pase.

Los cambios que favorecen a la población, han sido impulsado y, con mucho sacrificio, logrados por la sociedad que busca sinergías comunes. Nunca ha sido de otra manera.

De inmediato, agregaría, que la mexicana es una democracia, como muchas en el mundo, incipiente en el mejor de los casos, dirigida, pero igualmente negociada en las esferas altas de la política y, con los políticos de nuestro País, pero además, quién sabe si con extrageros. Hemos indicado pues, así, nuestro paso franco a la construcción de nuestro sistema democrático, el mismo que tendría que ser civilizado en la discusión y democrático en su aplicación.

Si en algo coinciden todos los candidatos a la presidencia de nuestro País, es que serán nuestra elecciones, las de mayor competencia, igualmente de mayúscula importancia para el destino común de nuestra Patria. Ahí estará las esperanzas de muchos y los anhelos de jóvenes que desean las oportunidades que antaño se prometieron y nunca llegaron, se quedaron con quienes prometieron justicia social y ahí, pudiera haber una explicación del porque tan peleando el querer ser y estar en esta clase indigna de política.

Los enconos crecen y en ocaciones el odio, aun cuando hay quienes se pronuncian en contra de ello, se acrecienta en la lucha sucia por el poder y el dinero público, por adueñarse de la hegemonía de lo que representa el poder de ser presidente de los mexicanos. Un Pais grande el nuestro pero, empobrecido por quienes han tenido ese poder de hacer de nuestra Patria, la fábrica de pocos ricos y, muchos pobres.

En ello se basa muchos de las promesas de estas campañas, para alcanzar el triunfo de ser presidente de México. Deudas interminables en esta tipo de promesas, han quedado sin llegar a cumplirse la inmensa mayoría de ellas. Apostar una vez más a un solo hombre o mujer, es un error; apostar a la reconciliación y reencuentro de la sociedad, construyendo unidad, es el camino para que el destino de los mexicanos cambie para bien.

El civismo, a través del cual aprendemos a querer y amar, no sólo a la Patria, también a valorar el sentido de nuestra sociedad, está en el olvido y en muchos casos desterrado. El conocimiento de nuestra historia es nulo y desde luego, la desaparición de nuestras culturas, va en aumento. Parece que el México de antaño se ha roto. La despersonalización y desaparición del compromiso social, nos flagela y solo se recurre desde el discurso a los principios y valores, los que habría que sacar de la palabra que promete y cumplirlo.

Los odios y las polarizaciones en familia o en sociedad, nos conducen, nos orillan al enfrentamiento debilitándonos y, en ocasiones sin retorno, repitiendo acciones incivilizadas que no queremos recordad.

México necesita y requiere un nuevo amanecer pero, jamás será un tránsito tranquilo y terso, si no lo iniciamos la sociedad civil. Así, será uno que formando en sociedad, haga lo necesario para que esta incipiente democracia funciones de verdad respetando las mayorías y estas, extornando, responsable y libremente su opinión.

Los enconos y distanciamientos en periodos electorales, no tienen porque llegar a separarnos, habría que evitarlos. En ocasiones al ver todo tipo de encuestas, pareciera que exacerban los ánimos y ello no valdría la pena.

Aún valemos por ser mexicanos y está en nosotros cambiar, para bien nuestras vidas… Lo merecemos.

#NoVotesPorCorruptos

@jaimechalita

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.