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Tecnopolítica encuestas electorales que convierten datos en votos

El prestigio de las empresas del tipo llamado encuestadoras depende del producto que ofrecen, por lo que no les interesa manipular. Hay expertos que aseguran que la labor de encuestar ahora es mucho más complicada, y nosotros nos preguntaremos a que se debe esto, pues verán, la razón es que ahora el panorama económico, social y político es más volátil que antes, se evapora casi de inmediato, por ejemplo hace dos sexenios, en 2006, la estabilidad del voto en México era grande, es decir los resultados eran muy similares de una encuesta a otra cuando se hacía una encuesta tres meses antes de las elecciones.

Al día de hoy, afirman los expertos que califican el momento actual de incertidumbre, preocupación y hasta miedo de algunos ciudadanos, ellos dicen que hay mucho movimiento, variación de una semana a otra, eso hace que una encuesta se haga vieja muy pronto. Es muy posible que todas estas empresas de análisis demoscópico te suenen porque en los últimos meses el interés de los mexicanos por las encuestas electorales se ha disparado como nunca antes, cada vez que un medio de comunicación publica un sondeo, las redes sociales bullen, los comentarios en la calle se suceden y los partidos políticos tiemblan… o lo celebran, estas empresas establecen que el papel de los medios de comunicación es básico para que los ciudadanos conozcan el resultado del trabajo de las empresas de análisis demoscópico, y que gracias a ellos se socializa.

Algunas empresas encuestadoras dan a conocer que las cosas se complican porque ahora existe una “Pausa de silencio” que provoca que a los encuestados les cueste admitir su preferencia por los partidos aliados y los candidatos independientes, y da más trabajo ubicar al voto del ciudadano indeciso para ir en su busca. Hay quien no cree no cree en ese fenómeno llamado pausa de silencio, lo que sucede es que los ciudadanos están alejados de los dos principales partidos y candidatos, muchos votantes están en silencio, están enojados, y no están dispuestos s aplaudir a todo aquel que represente corrupción.

Algunas empresas encuestadoras y analistas políticos que hoy día abundan, pero todos coinciden en afirman con respecto al ambiente político electoral que “ha sido medido en distintos momentos y lo que en realidad pasa ahora es que hay más interés por la política en general”, Por eso, los sondeos se reciben con ansia y muestra de ello es la expectación que ha generado desde hace días el barómetro de “Donald Trump, y los ataques a Siria” en las campañas políticas de cada uno de los candidatos, cuya centro de información se ha visto rebasado ante la publicación de los datos, y que muestra unos resultados excelentes para convertirlos en votos, esa es una de las razones de este aumento del interés por las encuestas, con todo, cada sondeo viene acompañado casi siempre de acusaciones de manipulación, corrupción y exceso de cabildeos.

Ahora bien, debemos preguntarnos ¿CÓMO SE HACEN LAS ENCUESTAS?, ¿cómo realizan las empresas este tipo de encuestas? Los que conocen del tema coinciden y explican que en su caso suelen realizar 1.000 entrevistas telefónicas para los sondeos que luego publica la prensa y la TV, “Las encuestas hacen personas que llevan bastante tiempo trabajando en esto, y siempre centrados en hacer este tipo de entrevistas, no otro tipo de encuestas telefónicas relacionadas con productos o cualquier otra cosa”, subrayan. Marcan números de teléfono aleatoriamente hasta completar cuotas de sexo, edad y tamaño del municipio para que la muestra sea representativa. Otras empresas, realizan las entrevistas cara a cara, en el domicilio del entrevistado.

Los politólogos y las empresas encuestadoras, explican que las entrevistas son uno de los momentos clave del proceso. El cuestionario debe ser claro y las preguntas imparciales, señalan, y los entrevistadores nunca llaman diciendo: “Hola, buenas tardes. ¿A quién va a votar?” no, “Empiezan preguntando por los problemas del país, por quién los puede resolver… Y, al final, es posible que el entrevistador no sepa a quién va a votar el entrevistado. Pero, por ejemplo, una señora de unas características concretas, que te valora a unos líderes de una forma, a otros de otra, que te dice que ha votado siempre a tal partido y que va a ir a votar de todos modos… Aunque te diga: ‘¡Ay, hijo! El voto es secreto’… Ya sabes a quién va a votar”, concluyen los encuestadores.

Con esas entrevistas, las empresas encuestadoras, obtienen unos datos en bruto que luego pasan por el análisis de la información, que consiste en interpretar los “no sé a quién votaré” para intentar aproximarse al resultado real. Tratan de asignar a los indecisos un voto basándose en algunas variables como, por ejemplo, lo que recuerdan que votaron en elecciones anteriores, el resultado real de las mismas, la fidelidad tradicional del votante de cada partido… “El bruto de la encuesta es una ecografía que solo interpreta un experto. O tienes en cuenta toda esa psicología o das una barbaridad increíble y manipulas más. El problema es que antes era fácil y atinábamos muy bien, pero ahora en muy poco tiempo cambia todo”, admiten las empresas encuestadoras.

El análisis de las encuestas es un proceso subjetivo y los expertos admiten que, con los mismos datos brutos, dos analistas pueden dar finalmente dos resultados distintos. “Es verdad que algunas encuestas en México a veces, parecen reflejar opiniones que encajan con el medio de comunicación que las publica, sobre todo cuando las elecciones están lejos y no hay una verificación correcta, pero lo más general no es eso, lo más general es que produzcan resultados muy parecidos entre sí, se advierte de que, aunque en México existe una autoridad que regula las elecciones (INE) y se adhieren a unas reglas profesionales que deberían ser suficientes para descartar “fraudes o manipulaciones”.

La última fase del proceso de una encuesta llega con la publicación de los datos por parte del medio de comunicación. Los expertos aseguran que nunca han recibido presiones de los medios para cambiar los datos, pero subrayan que en el titular y el texto que eligen los periodistas no tienen voz ni voto en la mayoría de los casos. “Mi experiencia es que hay mucha más manipulación en los titulares que hace cada medio que en la propia entrega de datos” Los expertos de la empresa encuestadora, aseguran el que siempre publican en su web la encuesta para que se pueda ver el literal de cada pregunta, la intención directa de voto y el recuerdo de voto.

Los expertos señalan que, con todo, hay algunos elementos que indican que una encuesta es seria y fiable o no tanto. “Siempre tiene que ir acompañada de una ficha técnica y es muy importante que se publiquen las preguntas para que se vea que no hay engaño”, En esa ficha tiene que figurar la fecha en que se hicieron las entrevistas, el universo (a quién han preguntado), el método (telefónico, domiciliario, online) y el tamaño de la muestra, que, por lo general, debe ser de al menos 1.000 personas.

Afirman los expertos que si, además, se publican los datos en bruto, es mejor, así cada uno puede hacer su propia “cocina”. Al más puro estilo MasterChef, esto último de la encuesta se trata del uso correcto o no del verdadero resultado de la encuesta, lo que nos lleva a otra maravillosa etapa del manejo de los resultados de las encuestas, que en México el INE conoce al dedillo los resultados históricos de las votaciones de cada casilla o sección electoral de los diferentes voy a llamarlos AGEB de toda la república mexicana además de las votaciones en el extranjero por parte de los mexicanos que residen fuera de México.

Toda información recabada en las encuestas, da poder a quien la tiene, y eso más el conocimiento de los software preparados especialmente para el conteo de votos el día de la elección por parte de la autoridad electoral, hace que se ponga en práctica la Sociedad Red y la Tecnopolitica, que es la que convierte los datos en votos. Ramón Ramón, experto en Comunicación Política y en la aplicación de La Tecnopolítica que convierte datos en votos asistió Durante los días 6,7 y 8 de febrero de 2018 para participar en la XII Cumbre Mundial de Comunicación Política, donde tuvo la oportunidad de compartir su ponencia “El secreto del africano: convierte datos en votos”. En ella habló de Sociedad Red y de Tecnopolítica, es decir, del uso táctico y estratégico de las herramientas que existen en torno a internet para la organización y la movilización de la ciudadanía.

Sociedad Red y La Tecnopolítica que convierten datos en votos, es una red de comunicaciones, es un conjunto de medios técnicos que permiten la comunicación a distancia entre equipos autónomos (no jerárquica -master/slave-). Normalmente se trata de transmitir datos, audio y vídeo por ondas electromagnéticas a través de diversos medios (aire, vacío, cable de cobre, fibra óptica, etc.). La información se puede transmitir de forma analógica, digital o mixta, pero en cualquier caso las conversiones, si las hay, siempre se realizan de forma transparente al usuario, el cual maneja la información de forma analógica exclusivamente.

Las redes más habituales son las de ordenadores, las de teléfono, las de transmisión de audio (sistemas de megafonía o radio ambiental) y las de transmisión de vídeo (televisión o vídeo vigilancia). La capacidad de transmisión indica el número de bits por segundo que se pueden transmitir a través de una conexión. A menudo se llama erróneamente velocidad de transmisión (que depende de la capacidad y de otros factores) o ancho de banda (que es la amplitud de onda utilizable). En este texto usaremos ancho de banda como sinónimo de capacidad de transmisión excepto cuando se hable explícitamente de frecuencias de onda. En el contexto de velocidades o capacidades de transmisión (caudales), los prefijos (K, M, G,…) se utilizan con su significado métrico de potencias de 10. En el contexto de almacenamientos, buffers, etc, los prefijos significan potencias de 2.

Es tiempo de que en 2018 los políticos guarden silencio, escuchar a los ciudadanos para gobernar con nuevas tendencias de la comunicación política, marketing estratégico para la era digital, sociedad Red y la Tecnopolítica, todas juntas nos llevaron a entender que cuando creíamos conocer todas las respuestas, pues resulta que cambiaron las preguntas. La mercadotecnia política o marketing político nace a partir del marketing comercial para posicionare productos en la mente del consumidor, de ahí que cuando querías conocer del posicionamiento de la marca comercial de un producto, bastaba con preguntar a una muestra de consumidores, por ejemplo: que marca de refresco de cola prefieres y un alto porcentaje decía Coca-Cola, a la pregunta de que marca de máquina de afeitar recuerdas, y casi la mayoría decía Guillet, Marca de paste dental… Colgate.

Y no se diga de los mensajes subliminales, que tuvieron su momento muy efectivo, además quien no recuerda al aroma a palomitas dentro de una sala de Cine previo al intermedio de la película, pues era para antojar al consumidor a comprar palomitas y refresco, es decir tenían como objetivo táctico guiar al consumidor a consumir un producto deseado. Pues la Comunicación Política y en la aplicación de La Tecnopolítica que convierte datos en votos, operan igual que el aroma de las palomitas en el cine. Se decía en el pasado cercano que “La guerra no es de marcas, la guerra es de percepciones”.

Una generación atrás, las marcas se esforzaban por hacer ruido y crear conciencia de marca, ahora, necesitan construir experiencias atractivas que mantengan a los consumidores conectados. Sin embargo, las antiguas tareas y responsabilidades no se han ido. Seguimos necesitando tener anuncios en la televisión, promociones en las tiendas, folletos, entre otras cosas, pero ahora además de eso, tenemos un mundo de algoritmos, aplicaciones y dispositivos que dominar. Para hacer frente a los nuevos desafíos, necesitamos un nuevo enfoque estratégico, un nuevo modo de pensar y nuevas organizaciones.

El mundo de algoritmos, aplicaciones y dispositivos que dominar, nos llevan a la Movilización ciudadana en campañas políticas mediante la conversión de los datos en votos, activando la Sociedad-Red y la Tecnopolítica, es decir realizar con táctica y estrategia las herramientas que existen en torno al internet para la organización y realización de campañas políticas. Para ubicarnos en tiempo y espacio en México, les diré que en el año 2006 había resultado electo Felipe Calderón Hinojoza como Presidente, y voy a comenzar por darles a conocer la definición de Sociedad-Red presentada por Samuel Castells en 2006, “La Sociedad Red: es la estructura social que esta compuestas por redes potenciadas por las tecnologías de la información y la comunicación basadas en la micro electrónica. Por estructura social se entienden los acuerdos organizativos humanos en relación a la producción, el consumo, la reproducción, la experimentación y el poder expresados mediante una comunicación significativa codificada por la cultura”.

Los conceptos clave de la Sociedad Red son los siguientes: Poder. Es el proceso fundamental de la sociedad. Es la capacidad que le permite a una persona influir en otra. Las relaciones de poder están enmarcadas por la dominación. Comunicación. Es el proceso mediante el cual se puede trasmitir información de una entidad a otra, entre al menos dos personas que comparten los mismos signos. El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación.
Red. Una red es un sistema de comunicación entre computadoras que permite la trasmisión de datos de una máquina a la otra, con lo que se lleva adelante entre ellas un intercambio de todo tipo de información y de recursos.

La sociedad Red está conformada por una estructura social, compuesta por redes activadas por tecnologías digitales de la comunicación y la información basadas en la microelectrónica, es decir, en los procesos que se llegan a aplicar a una secuencia para el resultado final. La estructura social es el acuerdo organizativo del humano en la relación con la producción, el consumo, la reproducción, la experiencia y al poder expresado mediante la comunicación significativa codificada por la cultura. Anteriormente las redes eran una extensión del poder centrado en lo alto de algunas organizaciones que configuraron la historia de la humanidad. Sin embargo, la cultura de libertad fue decisiva para producir las tecnologías red, que sirvieron de infraestructura esencial para que las empresas realizaran su reestructuración en términos de globalización, descentralización y redes.

Sociedad red global. Las redes digitales son globales por su capacidad de autoreconfigurarse, es decir, de poder cambiar dependiendo de la situación que se les presente de acuerdo con las instrucciones de los programadores, trascendiendo los límites territoriales e institucionales a través de las redes de ordenadores comunicadas entre sí. Por tanto, una estructura social cuya infraestructura se base en redes digitales tiene las posibilidades de ser global. La sociedad red global es una estructura dinámica, altamente manejable por las fuerzas sociales, culturales, políticas y a las estrategias económicas. Pero lo que permanece en todos los casos es su predominio sobre las actividades y las personas ajenas a las propias redes. En este sentido, lo global está por encima de lo local.

El Internet y la globalización han dado origen a un elemento que hoy en día se conoce como las redes sociales virtuales, estas nos permiten tener contacto con personas que no están cerca de nosotros y no solo con una persona sino con varias, lo que facilita la interacción simultánea en el espacio virtual. La globalización ha llegado a ser tan influyente, que se refleja en estas grandes redes ya que buscan ser universales y visibles. Su valor radica en los millones de usuarios interactuando, el número de visitas diarias y el gran impacto que pueden llegar a tener. En el espacio digital, se da una experiencia simbólica que a su vez posibilita la fantasía, la creación de sí mismo acompañado de la proyección de una imagen propia construida para otros y una cultura virtual llena de sentidos y significaciones que movilizan la subjetividad.

La política está cada vez más vigilada por los ciudadanos; estos quieren poder decidir, o tener la posibilidad de hacerlo. Se multiplican las aplicaciones y plataformas que fiscalizan y monitorizan las actividades de los gobernantes, y algunas que permiten participar en política o tomar decisiones juntas. El problema estriba en que ningún partido parecía querer utilizarlas. La tecnopolítica se abre paso como vía de empoderamiento de la nueva ciudadanía; como el instrumento más fértil para vivir la libertad, la autonomía, la privacidad y, también, la comunidad. Nada volverá a ser como era hace ni siquiera un lustro, en política o en comunicación. Nos encontramos en una dicotomía clara entre multitudes, mareas y alianzas versus masas, movimientos y partidos. Las segundas, tradicionales, están siendo desplazadas por las primeras, gracias a la Red y a nuestros dispositivos móviles.

El peligro de convertir el Me Gusta como el eje de tu vida informativa (y relacional) es grande si excluye los otros referentes: me gusta… pero también me preocupa, me interesa, me sorprende, me alerta, me exige. Académicos, como César Rendueles cuestionan el sentido positivo que tiene atribuir demasiados valores a la tecnología. ¿Cuál es su posición al respecto? Hace unos años, en una entrevista, afirmaba que la tecnología social lo ha cambiado todo, hasta la concepción del poder: cómo ejercerlo, cómo obtenerlo, cómo ampliarlo o protegerlo. Hoy un pequeño rápido y creativo puede ganar a un grande lento y torpe.

Los atributos del poder clásicos (tamaño, recursos, organización, posición,..) son sustituidos con vocación alternativa y combativa por los nuevos (creación, redes, talento, creatividad, agilidad). Muchos entienden Internet simplemente como tecnología y herramientas, no como una cultura social y, por lo tanto, política. Hacer política analógica en un entorno digital es lo peor. El resultado puede ser frustrante, artificial, e incluso inoportuno.

Entre Griegos y Troyanos
Mtro. QFB. Fernando De la Fuente García
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