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En Pésimas Condiciones Infraestructura Pluvial del Centro Histórico

** Bocas de Tormenta Representan Verdaderas “Trampas Mortales” para Peatones.

En calles del centro de la ciudad proliferan las bocas de tormenta en mal estado por la falta de mantenimiento de las autoridades municipales y del Organismo Operador del Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento (Interapas), y provocarán no solamente que se taponen por la excesiva acumulación de basura, sino porque prácticamente son hoyancos en los que los peatones corren el riesgo de sufrir accidentes.

El problema se extiende no solo en esta parte de la ciudad, sino en diversas colonias donde es perceptible el riesgo que estas receptoras de agua pluvial representan, debido a que las rejillas son desprendidas, lo que genera el inmediato deterioro de esta infraestructura, mientras que las tapas de cemento con el cual están hechas, se fracturan fácilmente y tienden a generar verdaderas trampas.

Uno de los puntos donde se concentra este problema es en Constitución y Primero de Mayo, además de algunas otras calles como Abasolo y Vallejo, donde las bocas ya no tiene rejilla y otras no tienen tapadera o están prácticamente por ceder y llenarse basura.

En el perímetro principal del Centro Histórico se pudieron contabilizar al menos 30 de estas bocas de tormenta en mal estado, especialmente sobre aquellas calles que tiene un deterioro importante en guarniciones y la superficie de rodamiento por donde regularmente no hay afluencia de visitantes, especialmente durante el período vacacional que se aproxima.

Vecinos y comerciantes en la zona, revelan que estos desperfectos llevan años sin ser atendidos por el Interapas. Ante ello, se buscó la respuesta del organismo, para determinar qué tipo de acciones de llevan acabo para remediar esta situación, además del recurso que se tiene destinado para ello, sin embargo no se atendió el requerimiento.

“Esto lleva ya bastante tiempo, no es nuevo que en muchas calles del centro, especialmente aquellas que no tiene una zona comercial muy amplia o por donde se realizan eventos tradicionales como la Procesión del Silencio, no tienen este problema, pero en los alrededores y sobre todo en las calles las banquetas, el adoquín y estas alcantarillas, están prácticamente abandonadas y nadie hace algo por tratar de mejorar la fisonomía de estos espacios”, dijo Carlos López, vecino de la calle Abasolo.

Los vecinos y comerciantes en la zona centro refieren que debido a la estrechez de algunas calles, es común que unidades  más grandes tiendan a subir las banquetas en las esquinas porque se les dificulta dar vuelta, de ahí que esto también influya en el vencimiento de las rejillas y en la ruptura de estas bocas de tormenta.