Minuto a Minuto

Nada más certero

Los tiempos electorales, nos desilusionan, estamos ya inmersos en este proceso electoral que deberá alcanzar su punto más álgido el día en que tengamos que acudir a las urnas para ejercer nuestro derecho al voto y, mediante ello, elegir a quienes ejercerán una representación, posiblemente popular o seguramente se representarán solos o acompañados de sus amigos.

Así, por ahora, parece que la fatalidad nos alcanza y la hierba crece por todos lados, ocultando las realidades que desnudan las de nuestro País. Nos hemos referido en reiteradas ocaciones a la brutalidad creciente e incivilizada, de la guerra por obtener un espacio electoral, por mínimo que sea, para muchos hay que estar adentro, para tener lo que han anhelado, aunque sea un pedacito de efímero poder.

Solo quienes padecen cualquier situación que ocasione sufrimiento, les duele. La sociedad despersonalizada se aparta de los problemas y sufrimiento de los demás, por miedo o, por no querer ser solidarios. Asi, asustados corremos ante lo que inevitablemente, algún día nos tocara, sufrir y, nos sentiremos solos. Los egos, la soberbia y, avaricia, se adueñan del ser humano. El apetito desmedido por acapara, se adueña de todo y todos. La lucha por regresar a los valores verdaderos, iniciando por el de respetar la vida, se va perdiendo.

Ningún gobernante, de cualquier nivel, históricamente, ha cumplido con la justicia que a México y su población, se le debe. La estatura de los héroes que nos dieron Patria, quienes murieron por ella, creando la Independencia , la Revolución y, la Reforma, no fueron seguidos en sus anhelos de igualdad, libertad y justicia para los mexicanos por aquellos que han sido o, querido ser servidores públicos.

El clientelismo electoral, re inventando, una y otra vez de mil maneras, ha sido el existo de quienes, buscando ser candidatos y ganar, basan sus acciones en la pobreza de las personas, dividendo a la sociedad, logrado sus mezquindades.

Quienes gobiernan hacen uso y abuso de los diferentes sectores de la sociedad, la estimulan o, la dividen según su conveniencia. Estamos en el quicio de ello.

La semana pasada ha sido una, muy complicada. Los intereses ególatras de algunos políticos habían sido llevados hasta los límites de poner en riesgo a la vida social y al borde del enfrentamiento.

Se convocaron a la ciudadanía, en diferentes tiempos, para marchar en protesta específicamente por dos motivos. La primera, a quien se le adelantaron, en contra del Presidente Municipal de la capital del Estado pero la segunda, que madrugo, a la primera, en contra de quien convocaba en primer término.

Enfrentados en la indolencia y persiguiendo intereses muy propios, se llevaron a efecto. Con la fortuna de no tener éxito ninguna de las dos, nuestra Ciudad, fue trastornada en su movilidad pero, no pasó a más. Personas inocentes, se enfrentarían por motivos desconocidos para ellos y por intereses ajenos, sin conocerse, inusitados por indolentes que pusieron en riesgo la vida ajena.

Ninguna denuncia ante las atrocidades, fue interpuesta, el enfoque fue en querer mostrar el músculo de cada quien, para des habilitar al adversario o, enemigo declarado. Ninguno representa a el interés ciudadano. Ninguno buscaba hacer justicia de verdad a los que menos tienen. No buscaban oportunidades verdaderas de mejorar los niveles de vida de los potosinos, tampoco dejar salir a la población de la pobreza electorera.

@jaimechalita