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Nace por México al frente

Como lo habíamos comentado en este espacio hace unas semanas y contra todos los pronósticos que fracasaría, el Frente Ciudadano conformado por los partidos Acción Nacional, Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano es una realidad.

El pasado 8 de diciembre los líderes de estos institutos políticos acudieron ante el Instituto Nacional Electoral para registrar oficialmente esta coalición electoral, con la denominación de “Por México al Frente”. Lo que también parece inminente es que su candidato presidencial sería Ricardo Anaya, quien renunció a la dirigencia del PAN para estar en condiciones de abanderar al Frente.

Las coaliciones electorales han sido un tema polémico; sin embargo, la más peculiar fue la de PAN-PRD misma que ya ha sido puesta en marcha en elecciones locales dando frutos, en las elecciones de 2010, donde los candidatos de esta coalición resultaron vencedores. Otras elecciones donde fueron separados no pudieron vencer a la maquinaria del PRI, como es el ejemplo de la última elección del Estado de México.

Actualmente el Frente gobierna al 62% de la población, en sus filas militan 16 gobernadores y más de 800 presidentes municipales, lo que habla de una fuerte presencia en el derivado del acuerdo, esta coalición electoral sería beneficiada con el mayor número de spots de radio y televisión, una ventaja que tendrían sobre los demás partidos y que bien utilizada será un factor a favor durante el proceso electoral de 2018.

El domingo pasado durante la presentación de la plataforma electoral del Frente, Ricardo Anaya convocó a 10 gobernadores panistas y militantes de todo el país, asimismo fue arropado por las presidencias del PRD y Movimiento Ciudadano.

La plataforma se basará en tres objetivos, acabar con la corrupción, combatir la impunidad y acabar con la pobreza y la desigualdad social.
Destaca en el discurso de Anaya no sólo critica a sus rivales electorales, sino también reconocer los errores de las administraciones panistas, la alternancia fallida de Fox y el Estado fallido de Calderón, paradójicamente ambos no apoyan al candidato de su partido.

La propuesta del frente podría ser algo semejante a un semipresidencialismo, donde cohabitan un Jefe de Estado -el ejecutivo que fue electo por el voto popular- y un Jefe de Gobierno o Primer Ministro- que este es nombrado por el Congreso- de triunfar la coalición podría establecer un nuevo modelo político donde existan los contrapesos suficientemente fuertes para evitar excesos de la figura presidencial, como existe en Europa.

Lo más importante de esta elección sigue siendo la decisión de los electores de darle o no la mayoría del ejecutivo y el legislativo a un mismo partido o coalición. El voto dividido haría la diferencia. Por el momento la elección del presidente sigue teniendo el mayor peso en el proceso sucesorio.

René Sánchez Juárez / Praxis Política / Puebla, Pue