Minuto a Minuto

La rebeldía dancística de Alejandra Mendoza y el desprecio de la Secult de SLP

ALEJANDRA MENDOZA ARAIZA,
bailarina, actriz, coreógrafa, docente, promotora y activista; fundadora del grupo Marcapaso.

¿Desprecio? Suena drástico, pero que otra cosa puede uno pensar cuando en la celebración de los 20 años del grupo de danza contemporánea, Marcapaso y más aún, de las tres décadas ininterrumpidas en escena de la coreógrafa, bailarina, actriz, docente, promotora y activista, Alejandra Mendoza Araiza, no se presenta, ni por asomo y mínimo respeto, ningún representante de la Secretaria de Cultura del Gobierno del Estado de San Luis Potosí. Y surge la pregunta: ¿Cómo se le tiene que hacer para que el Secretario Armando Herrera Silva, pueda hacer el digno acto de presencia en una de las celebraciones más trascendentales de la danza potosina?

Perdón, quizá me imagino que no saben quién es. Posiblemente a eso se deba el desaire. Habrá que hacer memoria en los anales de la danza contemporánea de nuestro estado. Veamos: hablamos de una creadora que ha destacado durante tres décadas ya como coreógrafa, como formadora de nuevas generaciones desde la docencia;  como parte de una resistencia cultural crítica desde la necesaria independencia (con todo lo que ese término para muchos no significa) y de igual manera, como promotora desde un espacio (¡SU PROPIO ESPACIO!), de los pocos que surgen de la autonomía gestora y emancipadora. Comenzamos diciendo esto para tratar de que alguno de los funcionarios de nuestra administración estatal ubiquen algo como mínimo.

¿Quieren saber más los señores de la Secult?

Hablemos de las dos décadas de Marcapaso, agrupación fundada por las también bailarinas, Angustias Lucio, Eréndira Rodríguez a iniciativa de la misma Alejandra Mendoza en 1996, tiempo que marca el inicio de su trayectoria con la propuesta “De la vigilia estéril” a la que le siguen “Flor de Amaranto”, “Hijas del viento”, “Flores del Desierto”, “Ifigenia cruel”, “La cita de Lola”, “Diario de una muerte inconclusa”, “Nakaropari”, “Las sombras del paraíso”, entre otras, cantidad nada menor en un país donde la sobrevivencia para la producción independiente, es el kamikaze nuestro de cada día.

Alejandra Mendoza Araiza, 30 años de trayectoria en la Danza Contemporánea.

¿Quién es Alejandra Mendoza Araiza? Es una bailarina con 30 años de trayectoria, durante la cual ha sido parte de importantes agrupaciones tanto nacionales como internacionales de la danza contemporánea: Barro Rojo; Ux, Onodanza; Compañía Nacional de Danza del Ecuador; Compañía Alexander Kukin, Leningrado (URSS); Compañía Germán Silva (Francia); Compañía Estatal Nucleodanza (San Luis Potosí). ¿Sus creaciones? Entre sus propuestas coreográficas destacan:  “Muerte Sin fin” (presentada en el III Encuentro de la Nueva Sensibilidad 2006), “Voces del desierto” (Proyecto apoyado por el FECA 2004, categoría Creadora con trayectoria), “Tisiana” (Becaria FECA 2002 Joven Creadora), “Ifigenia Cruel”(Becaria FECA 2000 Joven Creadora), “El ojo izquierdo del Alma” , “Hijas del Viento” o “Flor de Amaranto” entre otros. Y ya como actriz, ha incursionado también con la destacada compañía El Rinoceronte Enamorado en obras como: “El Cuarto de Sol”, “Banda de Pueblo” y “Canto Sangurima”.

20 años de MARCAPASO y 30 años de Alejandra Mendoza Araiza… ¿y la Secretaria de Cultura SLP de Armando Herrera lo pasó por alto? ¿Así se da el respeto a los creadores potosinos? ¿No forman parte de la lista de “amigos”, de “notables” a los cuales SÍ asiste a ver el Secretario o sus funcionarios? Uno hubiera pensado que esta magna celebración se hubiera realizado en el marco del Festival Internacional de Danza Lila López a una de nuestras más arraigadas creadoras, pero bueno, si no se les prendió el foco para tomarlo en cuenta y también se les cuece feo para programarla en dicho festival, pero uno diría, ya mínimo… ahí estaba el evento de este fin de semana.

Celebrados ambos acontecimientos este sábado 25 de noviembre en el Teatro de la Paz, dentro de la culminación del VI Encuentro Fronteras en Transito/ Territorios emergentes, que esta creadora potosina realiza en San Luis Potosí en pro de la Danza Contemporánea (en colaboración con el maestro Arturo Garrido en su ya emblemático espacio “La Guarida del Coyote”), se pudo disfrutar de la propuesta “Las soledades de Susana San Juan”, coreografía del maestro Arturo Garrido con ese lenguaje que busca ahondar en el discurso que ha bien los ha caracterizado: el universo femenino, la indagación de vivencias donde la perspectiva de género es una marca, una verdadera “Huella Indeleble” que mediante una poética de lo rural se desmenuza aquí, la fragmentación del olvido en las infinitas soledades dentro de la piel de mujeres que en su unicidad, se entremezclan para coincidir en caminos donde los pasos no tienen destino, donde no se prevé el fin. La coseidad ruinosa que inunda y olvida. La memoria, ese objeto que nos exprime y se vacía con nosotros.

Y la memoria fue lo que le falló a esta administración para con estos creadores, para con esta creadora emblemática, cuya lamentable y deleznable exclusión no hace muchos meses, de la coordinación del área de Danza del Centro de las Artes, a la llegada del nuevo coordinador de artes escénicas de dicho centro, el también bailarín y coreógrafo, Jaciel Neri, levantó mucho revuelo y como ha sido característico de esta administración, poca movilidad a favor de los afectados de estas acciones que mucho han dejado que desear. Pero ese tema, será motivo de un futuro artículo.

No lo entendemos. Actos de cortesía que pueden vigorizar las relaciones, las colaboraciones y que sin embargo, amplían la brecha que nada parece aparejar en un aparente DESPRECIO, no ya por la danza, sino por esos creadores que han hecho de la resistencia, un valor inobjetable enmarcados en propuestas de valor a favor del crecimiento de sus disciplinas artísticas. Es su trabajo. Viven de los creadores. Y es lo mínimo que se les pide. La obtención de recursos para apoyar estos proyectos es su obligación. El estar presentes en estos eventos de alto valor significativo y de trascendencia, es una responsabilidad moral. La danza contemporánea potosina hubiera agradecido el gesto Sr. Secretario. Era una oportunidad. Y son de esas que se dejan ir, así, nomas.

Pero fuera de eso, celebremos la danza, y celebremos a Marcapaso y a la creadora Alejandra Mendoza Araiza, para que la resistencia en el quehacer escénico siga siendo la más poderosa huella indeleble de la congruencia y la acción- reacción, en pro de nuevas conciencias y nuevas realidades de y para la escena. ¡Enhorabuena! / San Luis Potosí, S.L.P. / De Juan José Campos Loredo / Lumen / Noviembre 17 de 2017.