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No solo en el crimen se mata y roban

El Secretario de Hacienda y presidenciable, José Antonio Meade, entregó el paquete económico 2018 a la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados que preside Carlos Ramírez Marín. Usando las palabras que están muy de moda como son: los ejes o pilares, resaltando las aplicaciones del dinero público en materia de: estabilidad económica, certidumbre tributaria y el sentido social.

Se plantean 5.2 billones de pesos para el año que entra, el 2018, priorizando la seguridad pública y nacional, además de programas sociales para disminuir la pobreza y la creación del fondo para personas defensoras de los derechos humanos y periodistas.

Nos pronostican el mismo crecimiento de casi siempre, muy pobre por  cierto, entre 2 y 3% del PIB, aunque posteriormente existan correcciones y una inflación de 3%, aunque también, después sufra incrementos.

La verdad aún no sé por qué nuestro país es pobre, más bien diría, un país empobrecido en medio de la corrupción e impunidad de quienes manejan nuestros recurso públicos, los que son de todos y de nadie en particular pero que, van terminando en la bolsa de solo algunos que se encargan de administrar estos dineros.

No se necesita estar en el crimen para robar y matar. Se roba y mata hasta con las ilusiones de las personas, mexicanos alejados de la justicia de la oportunidad educativa, de salud, de alimento que ya son muchos.

Las mentiras en que las que se han fundado las razones para cobrarnos más cada vez que se hace el famoso paquete económico, no tiene límite. Nos fundamentan las peticiones económicas en la estabilidad que deseamos toda la vida y, adviene que, nunca ha llegado y, menos ahora con la convulsión mundial, en donde los países más fuertes, iniciando por el del Norte y, o, el Ruso, quieren imponer su hegemonía y, las condiciones en las que debemos trabajar para ellos.

Las molestias de trabajar como lo hace la inmensa mayoría de los mexicanos, no existen en el lado oficial, aun cuando algunos líderes sindicales dicen que en el sector privado se pagan sueldos de hambre, sin decir que quienes pagan esos sueldos burocráticos somos los de a pie, los que generamos impuestos y con ellos se sirven. Así se busca la certidumbre tributaria, asegurando los sueldos tan altos, para dar servicio que nos dan y son, de muy pobre  calidad. ¿Quién no quisiera más y más con un presupuesto federal inimaginable? Este, se convierte en la manzana de la discordia, aquellos que lo administran, queriendo más y los que lo pagan, queriendo hacerlo menos.

No podía faltar el sentido social, fundado en la limosna, la misma que antaño se daba en periodos electorales pero ahora, parece que las promociones electoreras  no conocen fechas y las dádivas son todo el año, aún cuando el recurso debería ser para generar riqueza para las personas, todas, invirtiendo en educación, capacitación, vivienda, salud, seguridad y no, sólo para unos cuantos. ¿A quién no le gustaría ser el dueño de su destino, disponiendo de los recursos propios y en sus empresas?

¿Es funcional la pobreza? ¿No se encuentra la fórmula para combatirla cotidianamente? La respuesta es: productividad en un contexto socialmente responsable y patriota y este, no existe.

Bueno y de la seguridad, ni hablar, cuando menos la que vivimos los mortales en las calles y en la vida cotidiana, no existe. La seguridad nacional se reduce desde luego a que los funcionarnos  tengan, a costa, no sólo del dinero público, sino también de la exposición de personas que necesitan, al arriesgar su vida, trabajar para los poderoso, con sueldos indignos.

Bueno y, de generar recursos para las personas que quieren proteger los derechos humanos, su respeto irrestricto, en un mundo inhumano, sin ponerse de acuerdo se va fracturando el interés social, debilitamos. Pero además también, se generan recursos para cuidar las vidas de los periodistas, quienes son arrancados de sus vidas diarias, sin bien les va en secuestros o desapariciones o, de plano pagando con su misma vida la defensa de informar. Nada mejorará con solo aplicar enormes cantidades de recursos. Nada, pues se quedan en la obscuridad, en lo opaco.

Es necesario practicar, ya no en el discurso, las buenas formas de relación entre los seres humanos. Ética, moral, honestidad, todo y más, en contra de la violencia, impunidad y corrupción. Respetando ideologías y preferencias, buscando la armonía de la convivencia. El ejemplo es mucho más que miles de palabras.

@jaimechlaita

JAIME CHALITA ZARUR / Espacio de reflexión / San Luis Potosí, S.L.P. / Septiembre 12 de 2017.