Minuto a Minuto

¿De otras?

Al cierre de este artículo semanal, me he enterado de vibrantes entresijos o confidencias en torno a la torpe perversidad de la ecuación corrupta en el Congreso del Estado y la Auditoría Superior de San Luis Potosí. Miren, ya lo podré comentar con amplitud en la ocasión más indicada.

A lo largo del país se oscurecen de nuevo las expectativas que, tras estos años, parecían despertarse en contra de la corrupción y la impunidad. Incluso entre líderes políticos y en medios influyentes se han detectado tácticas y campañas que favorecen la corrupción al desgastar las instancias que, con tantas dificultades, se han venido construyendo para combatirla. El pronóstico es reservado y, la verdad, muy lamentable.

Resulta evidente que importantes liderazgos aún no están convencidos de que deberían permitir y apoyar la lucha contra la corrupción. En forma siniestra e interesada se hacen güeyes, lo que será sumamente negativo para el país y, ojo, para ellos mismos a mayor plazo… ¡Increíble!

Estos años ha quedado confirmada la ladina estrategia del Senado en contra de los avances de un sistema anticorrupción a nivel nacional. Todo está a cargo del notorio y curtido líder priista Emilio Gamboa con Pablo Escudero del PVEM a través de la actual Presidencia del Senado y su Comisión Anticorrupción y de Participación Ciudadana (así se llama).

El partido Verde continúa su hundimiento, tanto a nivel nacional como en diversos estados, lo cual sería menos grave si los demás partidos tampoco convencieran.

Hay, de cada entidad, senadores que podrían contarnos sobre esas desgracias aparentes… con sus opiniones personales o de sus partidos: Viene a ser el caso de Sonia Mendoza, Octavio Pedroza y Teófilo Torres. Igual y nos aclaran que nada de ello resulta cierto y todo va bien, sin que sea necesario darle largas a la lucha contra la impunidad más allá del sexenio.

Bueno, si eso continúa los próximos meses, quizá deban precisarnos qué proponen o qué van a hacer al respecto. En fin, les pueden responder a los medios y los usuarios en las redes sociales… o acaso tendrían cosas más importantes que atender. Hasta por omisión, la responsabilidad histórica de los legisladores federales tendería a ser mayúscula.

EPN ha preferido no darse cuenta de los enormes costos directos e indirectos de defender la corrupción: la frustración de reformas necesarias, el sacrificio general del Estado de Derecho, la mayor violencia a todos los niveles, la frágil gobernabilidad del país, su propio lugar en la historia… Es lógico que se cuiden, pero ¿vale la pena sacrificar el futuro?

No se razona ni se actúa con convencimiento y, sin comprometerse, tampoco se convence a nadie. En este drama el Sistema Nacional Anticorrupción se rezaga y extravía, con elementos similares en los sistemas estatales. SLP, digamos, no va tan bien… tal vez a media tabla como siempre y se nos plantearía el consuelo de que vamos mejor que otros (o menos mal que Veracruz y Chihuahua).

Un experimentado defensor de la inocencia y la impunidad parecería insistir en que la posible corrupción no se debe señalar, ni investigar, ya que significaría actuar con deslealtad y, además, nadie tendría autoridad allí. Para el diputado Barrera, el consejo de un auténtico guarda espaldas vendría a ser… “no aceptes que te investiguen, pues eso equivaldría a admitir el delito”. Pero ¿qué no era al revés? ¡Acepto que me investiguen, porque no he cometido ningún delito!

Se trataría acaso de un litigio que busca proteger por acá a los Barrera Guillén, Torres Sánchez, Toranzo Fernández, Ramos Segura y Gallardo. ¿Hasta dónde llegará todo? Más allá de fines “políticos” ¿sería cosa de obstruir la justicia, cuidar intereses personales y desafiar a la sociedad civil?

Los diputados potosinos deberán decidir si se deslindan de las conductas de algunos de sus compañeros que incluso pueden ameritar juicio político, o bien se podrán reiterar como sus pares que comparten la deshonra y los encubren… amigos solidarios de cínicos delincuentes. Fíjense, está de por medio la imagen postrera de la LIX Legislatura o ¿es que ya no tiene remedio?

  • HABÍA DEJADO DESCANSAR A Trump varias semanas, aunque él no deja de llamar la atención internacional con tantos desfiguros de forma y de fondo. Su presencia en la reunión del Grupo de los 20 países más importantes del mundo (los meros-meros y Rusia en el G8, a los que se añaden otros 12, incluidos China y México) nos confirmó y actualizó la vulgar patanería del presidente de Estados Unidos, en paralelo a su pérdida de liderazgo ante Francia (Macron), Alemania (Merkel), China (Xi Jinping) y Putin (Rusia).

Cada día, oigan, se acredita su insensatez y soberbia o su ignorancia y mala leche, así como su racismo y su cobarde misoginia o su frivolidad y sus conflictos de interés, ya sea con ingenuidad o aspiraciones de gran perversidad.

Me queda claro que, desde hace años, ha sabido encuestar y leer la inseguridad y los miedos en los segmentos más ignorantes y frustrados del pueblo estadounidense, lo cual le facilitó seguirles la corriente en su acceso al poder pero ahora le cuesta ejercerlo.

Peña Nieto, a su vez, tampoco salió bien librado allí al verse solo y decaído como cabeza de un país mundialmente conocido por su corrupción, impunidad y violencia, que además es acosado por el peligroso mandatario del poderoso vecino del norte. El presidente mexicano echa el resto hoy ante crecientes problemas internos en ruta hacia complejos períodos electorales y el cierre de su sexenio.

  • ERA FIN DE SEMANA y, junto a las negras rocas volcánicas, una espléndida vegetación seguía humedeciendo el ambiente cuando llegamos al concierto del medio día. En la bella sala del Centro Cultural Universitario al sur de la capital del país, que lleva el nombre del gran Rey Poeta chichimeca, los casi dos mil niños y adultos ahí presentes cantamos de entrada el sabido Himno Nacional con la Sinfónica. Sin necesidad de los colores patrios tan usados por el PRI, la emoción nos llevaba a altos decibeles.

Vino entonces lo que habíamos escuchado en películas como Fantasía, Cazadores del arca perdida o Harry Potter, si bien este textoservidor no sabía que eran obras ya clásicas de Mussorgsky, Ponchielly, Stravinsky y Williams. La buena onda culminó con bailables estadounidenses y, en forma sorpresiva, gloriosos mambos. De primera… muy recomendable, pues.

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@cpgarcieral

CARLOS PÉREZ GARCÍA / Opinión / Ciudad de México / Julio 15 dde 2017.

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