7 de Cada 10 Universitarios Enfrentan Violencia

71% de la comunidad universitaria de la Autónoma de San Luis Potosí reportó haber vivido violencia, de ellos, el 47% detalló que fue violencia sexual, el 43% física, el 43% psicológica y el 36% digital, según el Diagnóstico de Violencia en Espacios Universitarios que presentó la Coordinación de la Defensoría de Derechos Universitarios.

Las entidades académicas de la Máxima Casa de Estudios que reportaron más violencia en contra de su comunidad fue la Coordinación Académica en Arte, la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Medicina, Psicología, Ciencias Químicas, el Hábitat y Estomatología.  El 47.9% de los encuestados dijo que la violencia se presentó por parte de otro alumno, el 13.2% por parte de un profesor y el 6.6% por parte de una maestra.

El diagnóstico detalla que el 36.6% dijo que la violencia fue por ser mujer o ser hombres, el 20.2% por temas económicos, el 19.8% por el tono de piel y un 10.2% por la orientación sexual.

Los cuestionarios del estudio se aplicaron durante junio y agosto del año pasado a un total de mil 482 integrantes de la comunidad universitaria, entre estudiantes, personal administrativo y académico y funcionariado en los cinco municipios donde la universidad tiene campus.

Durante la presentación en el patio del Edificio Central, se dijo que la Universidad tiene una deuda muy importante con las mujeres que forman parte de su comunidad, quienes siguen luchando por ocupar espacios de decisiones y que las carreras no se trunquen por ser víctimas de violencia en razón de género.

“De cara a los 100 años se puede hablar que la violencia existe en la UASLP, la estructura que históricamente ha dominado a la universidad es difícil de desarraigar. Pero estamos en el camino para que en algún momento sea un espacio libe de violencia contra las mujeres”, se dijo.

El Rector Javier Zermeño, dijo que es importante vislumbrar en dónde está la UASLP en el acto de la violencia, porque aseguró que el objetivo es que se erradique total y permanentemente y consideró que con este diagnóstico se harán estategias y nuevos mecanismos para erradicarla totalmente.

Participaron mas de mil 500 personas, entre estudiantes, personal académico, administrativo y funcionariado de los 5 campun foráneos y capital. Al menos han padecido un episodio violento dentro de la Universidad o fuera de estos espacios, pero ejercido por integrantes de la comunidad.

Los estudiantes experimentaron tres tipos de violencia: sexual, física y psicológica.

En la presentación participaron Fabiola Rivera, Beatriz Aguilera, Urenda, Mariana, quienes reclamaron que la UASLP esté lejos de serun generador y perpetuador de la violencia.

Susana Vega informó que en el segundo semestre del 2019, un grupo de profesores y profesorasy estudiantes de la Facultad de Psicología discutían sobre la situación que viviían diariamente, de ahí surgió la necesidad de hacer un estudio. “Cada pregunta lastimaba, porque la vivían o veían”, citaron.

Carolina Olvera y Urenda Navarro, añadieron que también padecieron violencia digital y política y se integró al estudio.

En este evento reconocieron la voluntad de las autoridades universitarias encabezadas por el Rector Alejandro Javier Zermeño, por abrir el espacio y permitir que se llevara a cabo el diagnóstico, dado que “la libertad de cátedra se había convertido en un amparo sobre la misognia,el  acoso y la violencia, además de las estrategias académicas y los recursos que se emplearon oara politizar y minimizar la violencia contra las mujeres.

En un comunicado de prensa, la UASLP informó que en un ejercicio inédito a nivel nacional y latinoamericano, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), por medio de la Defensoría de los Derechos Universitarios en colaboración con la organización Rise Up/Levantemos México, convocó a un grupo de especialistas en género, masculinidades, políticas institucionales y derechos humanos para diseñar instrumentos cualitativos y cuantitativos para el Diagnóstico de Violencia en Espacios Universitarios.

Estimó que el documento que se presentó en el Edificio Central de la UASLP,  plasma con transparencia y claridad a la sociedad, en especial a las mujeres universitarias, la situación de violencia que se ha vivido históricamente en la Máxima Casa de Estudios potosina.

Es el trabajo de un año, tiempo en el cual se recopilaron las voces de las mujeres que forman parte de la institución, a fin conocer sus experiencias frente a la violencia y sus mecanismos de resistencia. Más aún, se trata de un acto que definirá el rumbo y las decisiones institucionales para erradicar la violencia de género en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

El trabajo, fue coordinado por las doctoras Urenda Queletzú Navarro Sánchez y Carolina Olvera Castillo, con fondos de Rise Up México, contó con un amplio gabinete de trabajo conformado por investigadoras, estudiantes que pertenecen a las colectivas, y expertas y expertos en los temas de género, masculinidades e inclusión.

Este diagnóstico más que un estudio, es un llamado de atención a la comunidad universitaria, sobre todo, a las autoridades de la misma, que tienen la obligación constitucional de garantizar, promover y respetar los derechos humanos de la comunidad y principalmente de las mujeres.

Conmovida, la doctora Urenda Queletzú Navarro Sánchez, agradeció el trabajo y el esfuerzo de cada participante en este ambicioso ejercicio que calificó como el inicio del reconocimiento de una universidad que ha violentado y que tiene un adeudo con las mujeres. Destacó que durante su declaratoria como feminista fue violentada, apartada, segregada por las propias autoridades universitarias y que fue el rector Dr. Alejandro Javier Zermeño Guerra el que le confió cambiar el rumbo de la institución a fin de que sea la primera en erradicar la violencia por cuestión de género en sus espacios.

Sentenció que la Universidad Autónoma de San Luis Potosí no volverá a contar con el silencio de las mujeres universitarias y que cada mujer y hombre que han participado en el diagnóstico lo tiene “como una causa de lucha, una causa de existencia, una causa de reto, una causa que atraviesa el cuerpo que hemos puesto y lo seguiremos teniendo. Visibilizar una violencia que ha coartado proyectos de vida, la violencia que ha dejado una huella impune; porque esta institución ha producido sistemáticamente esta violencia”.

En el evento estuvieron presentes participantes del proyecto, colectivos feministas, defensores de derechos humanos, activistas, docentes y estudiantes, mismos que fueron testigos de que “la actual gestión ha decidido romper ese pacto de silencio, de complicidad”, sentenció la Defensora de los Derechos Universitarios, Urenda Queletzú Navarro Sánchez.