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México es la segunda zona de conflicto más mortal del mundo, Gobierno Federal lo niega

Después de Siria, México la segunda zona de conflicto más mortal del mundo, gracias a los conflictos entre docentes, colectivos y el narcotráfico, de acuerdo con la Encuesta de Conflictos Armados del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

El informe presentado el pasado 9 de mayo en Londres, Inglaterra, detalló que más de 20 mil personas murieron en 2016, durante conflictos entre cárteles, enfrentamientos entre criminales y fuerzas del Estado, además de los conflictos entre colectivos y docentes, como es el caso de Ayotzinapa, #YoSoy132 y la CNTE, la cifra está por encima de los 17,000 muertos en Afganistán o de los 16,000 homicidios en Iraq.

John Chipman, director general del IISS, agregó que aunque no existen conflictos con artillería pesada, tanques o aviación de combate, los cárteles mexicanos son cada vez más “competitivos” y más “fragmentados”.

El académico agregó que en el caso de México, el mayor número de asesinatos se dio en zonas rurales por la pugna del control del territorio entre cárteles.

Antônio Sampaio, investigador asociado del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, refirió que los grupos del crimen organizado se valen de armas militares y recursos financieros, provocando una situación tan grave que amenaza la actividad empresarial, el desarrollo socioeconómico, el funcionamiento de las instituciones.

El investigador dijo que la violencia en México sigue creciendo, a pesar de las acciones del gobierno federal por disminuir el índice delictivo, el presidente Enrique Peña Nieto ha usado al Ejército para hacer frente a la crisis de seguridad, aunque prometió en 2012 cambiar la estrategia militarizada del expresidente Felipe Calderón, quien anunció la ‘guerra contra el narco’ en 2006 y que dejó 105,000 muertes.

“Los dos primeros meses de 2017 fueron los más violentos de enero y febrero registrados, con 3,779 casos de homicidio registrados por las autoridades. El mes siguiente fue aún peor: en marzo de 2017 se registraron 2,020 homicidios”, detalló Antônio Sampaio.

Además de muertes, de 2007 a 2016 hubo más de 35,000 desplazados por la violencia en México sin contar que en 2016 se erigió como el año más letal para el periodismo, con un total de 426 agresiones y 11 periodistas asesinados, del 2000 a la fecha, se han registrado un total de 104 periodistas asesinados en México y en el sexenio de Enrique Peña Nieto, se contabilizan 31 periodistas asesinados.

La Secretaría de Relaciones Exteriores emitió un comunicado de prensa en donde señaló que la encuesta no tiene sustento en el caso de México, ya que el reporte “Armed Conflict Survey 2017” (ACS), publicado por el International Institute for Strategic Studies (IISS), utiliza cifras cuyo origen se desconoce, refleja estimaciones basadas en metodologías inciertas, y aplica términos jurídicos de manera equivocada. Sus conclusiones no tienen sustento en el caso de México.

Este es el comunicado:

El reporte reporte “Armed Conflict Survey 2017” (ACS), publicado por el International Institute for Strategic Studies (IISS), señala de manera irresponsable la existencia de un “conflicto armado (no internacional)” en México. Ello es incorrecto; la existencia de grupos criminales no es un criterio suficiente para hablar de un conflicto armado no internacional.

Tampoco lo es el uso de las Fuerzas Armadas para mantener el orden al interior del país. En este sentido, el reporte buscar dar un tratamiento similar a naciones con fenómenos completamente diferentes, que no son comparables ni medibles entre sí.

La violencia relacionada con el crimen organizado es un fenómeno regional, que va más allá de las fronteras que México comparte con Estados Unidos, Guatemala y Belice, entre muchos otros países. Los retos que México enfrenta en este rubro no pueden aislarse de fenómenos relacionados en otras jurisdicciones, como el tráfico de armas y la demanda de drogas. El combate al crimen organizado transnacional debe analizarse de manera integral.

La estimación total de homicidios dolosos a nivel nacional en 2016 aún no ha sido publicada por el INEGI, por lo que se desconoce el origen de la cifra utilizada en el reporte. También es inverosímil la suposición que hace el estudio al considerar que todos los homicidios que tuvieron lugar en México están “relacionados con el combate a las organizaciones criminales”. Ello debido a que las estadísticas de homicidio doloso, como la del INEGI, incluyen casos de muertes por riñas, muertes por armas blancas, muertes asociadas a la comisión de delitos del fuero común, así como aquellas producto de conflictos vecinales o comunitarios, entre otras. En este sentido, el reporte parte de una base errónea y carente de rigor técnico.

El ranking de países que realizan los autores con base en sus estimaciones de homicidios carece de cualquier rigor metodológico. Partiendo de cifras correctas, sería viable hacer comparativos por tasas para así tomar en cuenta las diferencias en el número de habitantes de los países. De acuerdo con cifras de la ONU de 2014 (el reporte más reciente a nivel internacional), México está lejos de ser uno de los países más violentos del mundo. Tan solo en América Latina países como Honduras, Venezuela, Belice, Colombia o Brasil registran tasas de homicidios por cada 100 mil habitantes de 90.4, 53.7, 44.7, 30.8, y 25.2 respectivamente, mientras que México registró una tasa de 16.4, cifra muy por debajo de muchos países de la región.