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#Sondeo El acoso se sufre igual en la calle, en el trabajo y en la escuela

sondeo acoso-RESPUESTAS
El acoso se da por igual en la calle, en los centros de trabajo y en las escuelas, y solamente el 7 por ciento se padece en los hogares, según un sondeo realizado por LA BRECHA, a través de las redes sociales.

Los resultados, aunque carecen de un peso metodológico científico, dan una percepción medida de cómo se encuentran los individuos en los lugares donde conviven con mayor frecuencia. El 31% dijo que el acoso lo sufre en la calle; el 30% respondió que en el trabajo; el 32% contestó que en la escuela; y el 7% que en casa.
Cuando una persona hostiga, persigue o molesta a otra, está incurriendo en algún tipo de acoso. El verbo acosar refiere a una acción o una conducta que implica generar una incomodidad o disconformidad en el otro. Por ejemplo: “No voy a tolerar el acoso: mañana mismo presentaré mi renuncia”. “El cantante salió por la puerta trasera para evitar el acoso de los periodistas”. “El acoso de los vecinos me resulta muy molesto”.
El acoso puede darse en distintos ámbitos y de las maneras más diversas. Si lo lleva a cabo un individuo que pretende abusar de su poder o de su puesto jerárquico para intimar sexualmente con otra persona, se habla de acoso sexual.
En este caso, el acosador busca intimidar o presionar al acosado para que éste acceda a mantener algún tipo de relación íntima. El acoso se puede llevar a cabo a través de comentarios obscenos, insinuaciones o contacto físico.
El acoso escolar, por su parte, tiene lugar en una institución educativa y contempla un maltrato hacia un estudiante. Este hostigamiento, que también se conoce por el concepto inglés de bullying, puede incluir violencia física, burlas, humillaciones y cualquier otro componente que afecte el estado emocional y la integridad del alumno.
Si el acoso se desarrolla a distancia, a través de Internet o del teléfono móvil (celular), se lo denomina como ciberacoso. Por lo general, el ciberacoso se produce en conjunto con otras formas de acoso que suponen un contacto directo. Un niño, por ejemplo, puede ser molestado en el patio de su escuela y, al llegar a su hogar, recibir un correo electrónico amenazante. Algo similar puede ocurrir con la secretaria que soporta las bromas sexuales de su jefe en la oficina y por teléfono.
Dentro de la categoría de acoso psicológico se encuentran todas las modalidades expuestas. Y junto a ellas también se debe hablar del acoso familiar, del acoso inmobiliario e incluso del acoso laboral.