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Mujeres y el constituyente de la Ciudad de México

A pesar de logros históricos a lo largo del tiempo, aún falta mucho por hacer en la lucha por la igualdad de los derechos de las mujeres y este ocho de marzo, Día Internacional de la Mujer, sólo es un recordatorio de una batalla que es de todos los días.

Desde mi personal experiencia puedo compartirles que para una mujer iniciar una trayectoria profesional en cualquiera que sea el ámbito, implica un esfuerzo mayor; desde enfrentar el desafío de dirigir a un equipo de trabajo que previamente había tenido como única figura de mando a hombres hasta los riesgos que implican para una mujer el uso del sistema de transporte público a altas horas de la noche. Detalles que pareciesen menores que sin embargo, no lo son.

Creo firmemente que impulsar a las mujeres es apostarle a una mejor sociedad. La Ciudad de México tiene una población de 8, 918, 653 habitantes, lo que representa el 7.5% de la población nacional, de los cuales el 52.6% son mujeres[1]. En este sentido, la Asamblea Constituyente además de representar un proceso histórico de transformación y avances que se materializaron con la promulgación de la Constitución de la Ciudad de México, significó logros destacados en materia de género. Es importante mencionar que el 49% del total de integrantes de esta Asamblea estuvo compuesto por mujeres, quienes enriquecieron el texto constitucional con una visión muy plural entre abogadas, economistas, politólogas y un largo etcétera. Las diputadas constituyentes trabajamos intensamente para consagrar, respetar y hacer efectivos los derechos de las mujeres en todos los ámbitos.

La Constitución de la Ciudad de México reconoce la contribución de las mujeres en el desarrollo de la Ciudad, promueve la igualdad sustantiva y garantiza el que las autoridades adopten medidas de nivelación, inclusión y acción afirmativa. Prohíbe cualquier tipo de discriminación, por género o embarazo; y busca erradicar toda forma de violencia contra las mujeres, incluso la obstétrica.

Plasma el derecho a la autodeterminación, a acceder al más alto nivel de salud reproductiva y reconoce al trabajo del hogar y de cuidados como generadores de bienes y servicios para la comunidad.

Establece la paridad en la conformación de los órganos de los tres poderes en la Ciudad: en la integración de los gabinetes de la persona titular de la jefatura de gobierno y de la persona titular de la alcaldía; en la conformación de las planillas para alcaldía y concejo; en las candidaturas a diputados locales y en los órganos del poder judicial.

No hay tarea pequeña ni esfuerzo innecesario. Las mujeres de la Ciudad de México merecen más ya que en nosotras hay un enorme potencial de desarrollo. ¡Mi compromiso con la causa y mi reconocimiento a todas y cada una de las mexicanas que hacen de nuestro país un mejor lugar para nuestras familias!