LO DESTACADO

Pobre de nuestra ciudad

armando-campos-anaya-dichos
La Capital potosina en estos momentos es un auténtico caos y no se ve por donde a la brevedad se pondrá orden en la circulación vial y hasta la peatonal, importantes calles y hasta la avenida más vista como es la Venustiano Carranza, están inhabilitadas por obras y el avance es muy lento, con los consiguientes resultados de congestionamiento vial, riesgo para los peatones y lo de siempre los comerciantes sin ventas.
Quien va a querer sentarse a desayunar, tomarse un café o leer un libro, en una zona llena de tierra, con una pitadera de autos y el peligro de caer a una zanja o ser atropellado, ya que hasta los elementos de tránsito brillan por su ausencia, y cada quien se las arregla como puede para transitar en auto, bicicleta, moto o a pie, es un auténtico viacrucis transitar por el centro o sus calles aledañas.
Ya los potosinos y en especial los comerciantes del centro de la Ciudad, han vivido severas crisis, como consecuencia de las obras que repentinamente ya sea Gobierno del Estado o el Ayuntamiento inician, con promesas de solo unos Meses y duran eternidades, y todo porque al Señor Gobernador o Presidente Municipal, sus asesores, les aconsejaron realizar obras en el centro para simular que están activos, esto sin importarles el daño que ocasionan a terceros como en la actualidad sucede.
Se ha vuelto común que cuando se avecina la Semana Santa y las fiestas decembrinas, a nuestros Gobierno o Ayuntamiento, se le ocurre comenzar a escarbar las calles de la zona comercial, y cuando llegan los visitantes nuestro centro se ve espantoso, y los trabajos en la arterias viales lentos y los encargados de las obras solo dan excusas, pero queda claro que el objetivo es dar una imagen de trabajo, cuando lo que se consigue es indignación y desesperación social.
Ahora viene la Semana Santa y que va a pasar con los eventos de estos días en la Capital Potosina, por donde pasara la Procesión del Silencio, donde se van a estacionar y transitar los automovilistas, a poco los responsables de las obras piensan que ya con las experiencias vividas en Álvaro Obregón, el tramo de Carranza a Plaza Fundadores y Arista, se les va a creer que para Semana Santa nuestras calles estarán listas y hermosas.
Basta con echar una vista a las obras para ver lo lento que avanzan, pero lo más cuestionables es que se pongan a remozar calles que se encuentran en buen estado, y no se inviertan mejor esos recursos económicos, en zonas donde todavía no hay drenaje, agua potable y mucho menos pavimentación.
Es bueno que tanto nuestro Gobierno como Ayuntamiento, se interesen por poner bello nuestro centro, pero porque no utilizan una estrategia adecuada de arreglar una calle y luego seguir con otra, ya que eso de ponerse a escarbar por todas partes y cerrar calles sin ton ni son, y además sin vigilancia de tránsito no es exageración pero es un asunto hasta de derechos humanos y un delito, llamado de libertad de tránsito, o que por ser una autoridad tiene todo el derecho del mundo de cerrar cuanta calle quiera, sin interesarle las necesidades de quien vive de su negocio, trabajo o escuela, ya que prácticamente se tapan los accesos a casas, edificios y otros inmuebles.
ARMANDO CAMPOS ANAYA / Dichos / San Luis Potosí, S.L.P. / Marzo 3 de 2017.