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Felipe y su problema con la Cuba

huitzi-ortegaNo es el descargo de un bohemio arrepentido o el escarnio de un señalamiento que nunca tuvo consistencia real, pero vale recordar que en su momento se vivió un enfrentamiento de Carmen Aristegui con Felipe Calderón, me refiero al intrascendente pero sobredimensionado hecho de la presunta proclividad del ex primer mandatario en libar; hace algunos años, cuando todavía no se extrañaba al anterior Presidente por la terrible gestión del actual, el activista, político o politólogo o lo que sea que diga ser Gerardo Fernández Noroña inició una campaña de desprestigio contra el aún funcionario Felipe Calderón y lo acusó de ser incapaz para gobernar debido a una recurrente acción dipsómana, la bravata la tomó Aristegui y fue la primera ocasión que tuvo dificultades con la empresa MVS.

Desde que dejó la Presidencia Felipe Calderón su vida privada ha seguido siendo pública, es muy reciente su gestión para establecer algún parámetro que solo el tiempo y la historia pueden dar, pero lo que es un hecho es que el ex presidente ha roto paradigmas impuestos por PRI gobierno y PRI partido para el exilio político de sus ex presidentes -obvio este no lo es-, Felipe ha seguido en la escena de manera activa y visible, después de la materia que le asignaron en Harvard, ha seguido apareciendo en público, escribe en redes sociales, sigue teniendo más de cinco millones de seguidores en twitter, concede entrevistas y da recomendaciones en cuanto a política exterior, incluso le ha alcanzado para impulsar y dirigir la campaña de su consorte, también lo siguen los reclamos de la guerra contra el narco, la guardería ABC y la estela de luz.

Hace algunas semanas algún generoso lector señaló que mis colaboraciones más allá de estilos y florituras parecían ser las de un colaborador oficial que recibe subvención, solo quiero aclarar que no, no recibo un solo peso por las locuras aquí escritas, es más estoy tan contento y agradecido que hasta pagaría por escribir, pero tampoco se trata de darle ideas al dueño del medio, -saludos por cierto-, el caso es que estas líneas no pretenden proteger a Felipe, él solito se sabe defender y a mi particular parecer lo hace muy bien.

El caso es que Felipe aún con el desgaste propio de “haber sido” continua vigente, con seguidores y detractores, difíciles de contabilizar unos y otros porque el sistema político y las encuestas no ayudan mucho, pero el caso es que el hombre ahí anda y dentro de su agenda tenía previsto visitar Cuba, el motivo, la entrega del premio Oswaldo Payá, activista cubano contrario al régimen, pero resulta que cuando se encontraba presto para tomar el vuelo le avisaron que el gobierno cubano había pedido a la aerolínea que no documentara el equipaje del michoacano por que no sería bien recibido en la isla, vaya pues, no abordó el vuelo y lo demás fue solaz para la chairíza y medios de comunicación electrónicos y tradicionales.

De las opiniones y los siempre divertidos memes, se derivaron dos segmentos, los que se burlaban de la paradoja de no poder asistir a Cuba no obstante la supuesta experticia al respecto y los que de manera vehemente halagaron la negativa del país caribeño, en el primer grupo las cosas no se tomaron tan en serio, en los segundos si había celebración y apoyo por el desprecio recibido.

Lo ocurrido no es realmente grave para nadie en estas tierras, ni siquiera para Felipe Calderón, la negativa a recibirlo le permitió aparecer de gratis en medios de todo el orbe, volver a demostrar cualidades oratorias y seguir en la palestra, a las tribus virtuales les pareció jocosa la paradoja a algunos y a los menos les sirvió de pretexto para seguir embistiendo al expresidente, ¿qué saldo quedó? Que lamentablemente Cuba aún sin Fidel no ha podido conseguir las libertades que se presumen básicas, como la libre manifestación de las ideas y la libertad de asociarse y para la chairíza intolerante de México la señal de alerta de que hay que tener mucho más cuidado en las muestras de odio, pues en la actualidad en Estados Unidos hay cualquier cantidad de marchas y manifestaciones contra la política migratoria de Trump, si el paralelismo se aplica de manera uniforme de la Habana a Washington muchos de nuestros compatriotas estarían en serios problemas.