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“La nueva política migratoria de los Estados Unidos”

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El pasado lunes 20 de febrero, Donald Trump cumplió un mes como el Presidente de los Estados Unidos, cumpliendo con varios compromisos que realizó en campaña y poniendo los cimientos de lo que será un gobierno completamente cerrado a la negociación y que infundirá terror a los que quieran enfrentarlo.
Una de las primeras acciones y de las más comentadas es sin duda alguna, el inicio de la construcción del muro en la frontera norte de nuestro país, donde, por documentos emitidos por la Casa Blanca, el Presidente Trump enviará y presentará al Congreso a mediados del mes próximo la solicitud de fondos para iniciar el “muro de la vergüenza”, que según costos de diversos especialistas, incluso representantes del Partido Republicano, estará oscilando entre los $15,000 y los $21,000 millones de dólares y que estará listo en aproximadamente 3 años y medio, exactamente cuando Trump busque su reelección, para un segundo periodo al frente de una de las Naciones más poderosas del Mundo.
Con la orden ejecutiva que presentó hace pocos días, la Administración Ejecutiva Federal de Estados Unidos inició un proceso de deportaciones masivas de latinoamericanos, árabes y asiáticos, a sus respectivos países de origen y desechando cualquier tipo de amnistía propuesta por las anteriores administraciones Federales Norteamericanas.
Expertos en migración se han atrevido a mencionar que las prácticas segregaciones impulsadas por Trump son equivalentes a las del Nacismo en Alemania o al apartheid en Sudáfrica, prácticas erradicadas totalmente en las dos naciones y que hoy, nuevamente, son un peligro latente para las comunidades hispanas, asiáticas y musulmanas en los Estados Unidos.
La idea de la Administración Trump es expulsar a todos los inmigrantes sin documentos, de su territorio nacional, esto con la realización de una tipo de “operación militar”, como el Presidente Norteamericano la ha definido, sacar a los pandilleros, narcotraficantes y a los “tipos malos” de ese país.
En la administración de Barack Obama, fue prioritario expulsar y deportar a autores de crímenes graves, pero ahora, será a cualquier persona que haya cometido desde una falta administrativa por conducir sin licencia, pasarse un alto en un semáforo, hasta un delito grave, como homicidio o narcotráfico, será una limpia pareja.
Por indicaciones de la Casa Blanca, las autoridades fronterizas, dispondrán de expulsiones inmediatas, sin que el presunto inmigrante pudiera ser presentado ante una autoridad de inmigración, cometiendo serias violaciones a los derechos humanos. Al igual que, en algunos casos, llegar a duplicar las sanciones por entrar de manera ilegal a territorio Estadounidense.
Por parte de los mexicanos radicados en la nación norteamericana, hay temor por próximas redadas antiinmigrantes, que se intensificaran con el paso del tiempo, y más con la radicalización de las medidas impulsadas por Trump. El gobierno mexicano, deberá apoyarlos y brindar apoyo por parte de la Embajada y de la gran red consular que maneja en el territorio estadounidense, principalmente con asesoría legal, para todos los tramites a los que haya lugar.
JOSE MANUEL JONGUITUD FLORES / Claroscuro / San Luis Potosí, S.L.P. / Febrero 24 de 2017.